Partido a partido, dice el Cholo. Y partido a partido el Atlético de Madrid se ha ganado un billete a la final de la Champions 2016, el próximo 28 de mayo. Efetur habla con algunos colchoneros que viajarán a Milán dispuestos a traerse la copa y coser el descosido de la final de Lisboa.
Han tenido que esquivar las balas y ganar a algunos de los mejores equipos de Europa pero el Atlético de Madrid lo ha logrado, se ha hecho con un billete para viajar a Milán el próximo 28 de mayo, fecha en que se disputará la final de la Champions 2016 y que le enfrentará de nuevo al Real Madrid, como ya ocurriera en Lisboa en 2014.
Rumbo a un sueño
“¿Qué se siente?”, nos preguntamos. “Ilusión”, nos responde César Colmenarejo, presidente de la Peña Atlética Remedios, en nombre de sus más de 800 socios -400 de ellos abonados- y, por ende, de esa gran afición rojiblanca a la cual, a pasión no le gana nadie.
Esta peña, Fundada en Colmenar Viejo (Madrid) en 1979, tiene previsto viajar hasta la ciudad italiana para hacer gala del amor que siente por su equipo. Tanto, nos cuenta Colmenarejo, que vale la pena hacer 21 horas de ida en autobús si eso implica poder realizar las 21 horas de vuelta con la copa en el bolsillo.
Y así está previsto. Más de 100 socios, ataviados con pinturas, vuvucelas, camisetas, banderas y ese arraigo que caracteriza a la afición, se desplazarán hasta Milán para presenciar el espectáculo -44 de ellos en autobús de semi-lujo y el resto en avión o coches particulares-. Seguidores dispuestos a dejarse la piel, bueno, la piel y los ahorros porque, “de la manera más austera, te gastas, como mínimo, 400 o 500 euros”.

Aunque tienen pensado emprender el camino de vuelta a España en cuanto termine el partido, “todo el esfuerzo vale la pena”, dice. Y le creemos porque, aunque vayan “limitados de tiempo” y no quede mucho margen para disfrutar de reclamos turísticos como la catedral, La Galleria Vittorio Emanuele II, la Plaza del Duomo o el Castillo Sforzesc, sí que tendrán ocasión de “vivir el partido” durante toda la jornada y presumir de “la moral” con la que afrontan la escapada.
Mientras tanto aquí, en Madrid, el resto de los socios “irán a verlo a la sede de la peña, en Colmenar Viejo, y después a Neptuno a celebrarlo”, señala confiado. “Todos los miembros de la peña también lo celebraremos el lunes en nuestro local”. El viaje en este caso será más corto, pero si el destino es Neptuno, se disfrutará como si fuera la vuelta al mundo.
No obstante, los que pueden, siempre que pueden, acuden a las finales que disputa el equipo rojiblanco. Entre ellas, la final de Champions de Lisboa, un planteamiento de viaje “muy similar” pero que resultó “mucho más barato por la cercanía con nuestro país”. Más allá del presupuesto, nos cuenta que durante aquel evento deportivo “se le dio una lección a toda Europa”. “Fuimos un gran ejemplo de civismo y cordialidad entre ambas aficiones pese a que los medios de comunicación se empeñen en resaltar lo contrario”.

Jubilados, adolescentes, recién nacidos, hombres, mujeres... socios de todos los perfiles que recorren el mundo de la mano de su equipo en las grandes competiciones y, muy especialmente, en las citas semanales que se celebran en el estadio Vicente Calderón al que 240 personas de la peña viajan asiduamente en autobús para animar a su equipo. “La Champions es excepcional, nuestra principal actividad se centra en La Liga”, aclara.
Antes de terminar, aprovecha la entrevista para mostrar su indignación por “las 20.000 entradas que se han puesto a disposición de cada afición en esta final de la Champions mientras que la UEFA se ha reservado 32.000, prácticamente la mitad del campo”. “Es una vergüenza. A los seguidores, que somos los que lo vivimos, nos discriminan. Es denunciable”, asevera.
Denuncias aparte, sabe que ahora toca disfrutar y pensar a lo grande, en Europa, en ese viaje cargado de “ilusión” que les brinda la oportunidad de poner voz en directo a la experiencia. Antes de terminar, nos revela su confianza en la victoria de su equipo aunque se muestra cauteloso en resultado: “1-0 para el Atlético en el minuto 93”, nos dice. Pondremos a prueba sus dotes.
Corazón atlético
Otro aficionado dispuesto a atravesar el continente para ver a su Atlético levantando la copa es Galo Jesús Tello. Este forofo y abonado del Atlético, que no pertenece a ninguna peña, habla con Efetur sobre sus expectativas para el próximo 28 de mayo. Comienza explicándonos que, pese a que no le “emociona demasiado” que el Real Madrid sea el equipo contrincante, la vida les ha dado la oportunidad de reparar “el descosido de Lisboa y hay que aprovecharla”.

Y aprovecharla implica enfundarse su camiseta y poner rumbo a Milán. Nos explica que viajará en avión desde Madrid, junto a un amigo, la madrugada del viernes -con escala en París- hasta la ciudad italiana, a la que llegarán alrededor de las 12.00 horas del viernes para reunirse con el resto de los amigos con los que compartirán el plan.
Esa noche la pasarán en un hotel que reservaron, admite, “antes de saber que el Atlético era finalista”, lo mismo que pasó con los vuelos, en los que ha invertido unos 400 euros. Un presupuesto total que ronda los mil euros o, lo que es lo mismo, “un gran desembolso, ¡Pero cada loco con su tema!”, comenta.
Además de asistir al encuentro, la idea es “aprovechar para hacer turismo aunque el tiempo es muy escaso y estará todo abarrotado de gente”. “Más que visitar los reclamos turísticos, pasearemos mucho y veremos la ciudad a pie”, aclara. Además, tendrán ocasión de juntarse con el resto de la afición y calentar motores para vivir esta “gran final”.
Tras el partido, afirma, “será imposible dormir, por la celebración y porque el avión despega sobre las 7.00 horas”. Confiado en la victoria de su equipo, afirma que al salir del estadio se irán a “festejar el título y, de ahí, directos al aeropuerto rumbo a Madrid -vía Ámsterdam-”. “Sobre las 15.00 horas del domingo estaremos en Madrid con la Champions”, subraya emocionado.
¿Y si el Atlético pierde?, le desafiamos. “No va a ocurrir”, replica, “aunque sea por estadística esta vez nos toca ganar”. En todo caso, recuerda que no es la primera vez que se gasta “un dineral” y se da “un palizón” para ver perder al Atlético, así que, si sucede, lo asumirá “con resignación”.
Y así es, porque este atlético de cuna no se ha perdido una final de su equipo en los últimos 30 años: “Hamburgo, Barcelona, Sevilla, Valencia, Lisboa...”. Sobre este último viaje, el de la final de los clubes madrileños de 2014, nos cuenta que compartió los momentos previos al encuentro con los aficionados del Madrid y lo pasaron “fenomenal, había un ambiente increíble, hermanados unos con otros”.
Su porra para el partido: 1-0 para a favor del Atlético, “quiero que sea gol de Fernando Torres en el minuto 123”, apostilla. Si eso ocurre, se irá directo a Neptuno, esa plaza madrileña que le recordará que son campeones de Europa, que “habrá merecido la pena viajar hasta Italia” y que, efectivamente, partido a partido, los sueños pueden hacerse realidad.






