La aceitera Deoleo ha vendido un 3 % más de aceite de oliva en volumen en el primer trimestre de 2024, frente a la caída del consumo general en España, un resultado "alentador" que, no obstante, obliga a actuar con "cautela".
Así lo ha expresado el presidente y consejero delegado de Deoleo, Ignacio Silva, en la junta general ordinaria celebrada este miércoles.
Los accionistas han dado su visto bueno a las cuentas de la compañía de 2023, la reelección de Juan Arbide (director del fondo CVC) como consejero dominical, las remuneraciones de los consejeros el pasado año y otros acuerdos adoptados.

Entre enero y marzo de 2024, la cifra de ventas de Deoleo en todas sus unidades de negocio ha crecido un 35 %, incrementando los volúmenes un 3 %, mientras que el Ebitda (resultado bruto de explotación) ha aumentado el 11 % respecto al mismo periodo del año anterior.
Silva ha vinculado estos "alentadores" resultados a sus medidas de ajuste y optimización, y su capacidad de adaptación a un entorno en constante cambio, si bien ha instado a mantenerse "cautelosos" y seguir trabajando "con la misma determinación".
Frente a la caída del consumo del aceite de oliva en España, del 16,4 % en los primeros tres meses del año, las marcas de Deoleo a nivel nacional han crecido 3,6 puntos en cuota de mercado en ese periodo, según el presidente.
El pasado mayo, Deoleo firmó con el fondo BlackRock una línea de financiación de circulante por 20 millones de euros para asegurar el incremento de la capacidad para acceder a las "oportunidades estratégicas" de compra de materia prima que surgirán en el periodo de transición entre cosechas.
En cuanto a los 58,1 millones de euros del tramo de deuda a largo plazo que vence en junio de 2025, la compañía está trabajando para lograr su refinanciación con antelación suficiente y espera cerrar la operación en los próximos meses.
Buenas perspectivas
En cuanto a la próxima campaña oleícola 2024-2025, Silva ha apuntado la posibilidad de que alcance "niveles normales en España" después de que la floración del olivo entre abril y mayo se haya producido sin episodios de calor extremo y las reservas hídricas estén por encima de la media tras las recientes lluvias.
Si se confirman esos factores, "el sector se normalizará y saldrá reforzado", ha señalado el consejero delegado de Deoleo, que ha insistido en los elevados precios del aceite por la falta de oferta actual y la alta demanda, sobre todo en el exterior.
Se estima que los precios bajarán a partir de septiembre por la llegada de una "gran cosecha", ha afirmado el responsable, que ha recordado que la actual campaña ha sido "muy limitada" y se ha traducido en la escasez de aceite de oliva virgen extra de la calidad que requieren las marcas de Deoleo.
En 2022-2023, la caída de la producción en la Unión Europea ha sido del 40 %, influida por la bajada del 55 % en España, lo que ha llevado a un aumento del precio del aceite de oliva en un 171 % en las últimas dos campañas, "hasta cotas nunca vistas".
Los niveles de producción mundial se han contraído un 25 %, un contexto "desfavorable" en el que Deoleo ha apostado por su estrategia a largo plazo, basada en la calidad, la innovación y la sostenibilidad.
En 2023, la aceitera perdió 34,3 millones de euros, frente a los 6,2 millones que ganó el año anterior, con un 1 % más de ventas y un 30 % menos de Ebitda (30 millones de euros a cierre del año).
La deuda financiera neta aumentó el 18,5 % al final del año, cerrando en 120 millones de euros, ligada al mayor coste de los inventarios.
Para el presidente de Deoleo, el objetivo es "dejar de ser un sector marcado por factores externos a una industria donde el consumidor esté en el centro y conozca y valore al aceite de oliva como un elemento fundamental de la dieta mediterránea"






