La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, ha presentado un plan de ayuda con más de 1.000 millones de euros para que el sector pueda hacer frente a la sequía histórica que vive.
"Este plan tiene un mensaje político muy fuerte" porque "más de 1.000 millones de euros en el contexto presupuestario actual es un apoyo masivo", señaló Genevard en una conferencia de prensa refiriéndose a la presión a la que está sometido su país por el déficit público y con unos tipos de interés de la deuda al nivel más elevado desde 2008.
Destacó que en el caso de algunos cultivos o en algunos territorios "algunas producciones han caído más del 50 %" por la sequía y el calor y estimó que hay entre 30.000 y 35.000 explotaciones, en torno al 10 %, que se encuentran "en fragilidad o en peligro".

El plan se asienta en dos pilares, el primero es cubrir pérdidas a través de la Indemnización de Solidaridad Nacional, un mecanismo que cubrirá "pérdidas excepcionales" y que inicialmente va a contar con un paquete de 520 millones de euros "para hacer frente a las consecuencias directas vinculadas a la sequía".
La ministra explicó que ha pedido "celeridad" a los servicios del Estado para gestionar esas indemnizaciones y señaló que se ha modificado el dispositivo para que los avances de esas ayudas alcancen el 80 %, frente al 70 % anteriormente.
Exentos de la contribución rústica
Otra medida para aliviar la tesorería de los agricultores más afectados será una exención de la contribución rústica por un monto global de 330 millones de euros.
La segunda pata del programa será "relanzar la producción agrícola" para que las explotaciones no dejen de sembrar de cara a las próximas cosechas y para que no reduzcan las cabezas de ganado porque" está en juego -dijo- nuestra soberanía agrícola y el mantenimiento de toda la cadena económica".
Genevard indicó que con ese objetivo se va a poner en marcha "un fondo de rearme agrícola" dotado de 235 millones de euros.





