Las organizaciones agrarias Asaja, COAG y Unión de Uniones, así como la patronal de la industria cárnica Anice aplauden el veto a la entrada a la UE de ciertos productos cárnicos de Brasil, al faltar garantías del cumplimiento de las normas del uso de antibióticos en el ganado.
Se trata de una medida que frenará importaciones de la carne de vacuno (bovino), las aves de corral, la carne equina, los productos de acuicultura, la miel y las tripas, unas partidas que en 2025 supusieron casi 180 millones de euros.
No obstante, en el caso de la carne de ave y de la miel, un equipo europeo comenzó a finales de agosto una auditoría, que concluirá el próximo 4 de septiembre, para verificar si los productores brasileños cumplen con las normas europeas sobre el uso de antibióticos.
El resto de productos no va a ser analizado porque, o bien Brasil no puede aportar las garantías requeridas sobre todo el ciclo de vida en el momento de la auditoría (por ejemplo, carne de vacuno y huevos), o bien las exportaciones a la Unión no están autorizadas de facto (como ocurre en el caso de los productos de la acuicultura).

Importaciones por 178 millones de euros
En el caso del comercio de España con Brasil, las partidas de las importaciones afectadas por el veto alcanzan unos 178 millones de euros anuales, según datos de 2025 de Comercio Exterior.
Solo en la primera mitad del año, Brasil ha facturado a España más de 83 millones de euros por esas partidas.
Precisamente, dentro del top 10 de compras agroalimentarias hechas por España a Brasil en 2025 se encontraba la carne de bovino congelada (68,2 millones) y carne y despojos comestibles de aves (61,6 millones).
Brasil es el sexto proveedor agroalimentario en importancia para España, que el año pasado compró 6,29 millones de toneladas de productos a dicho país y gastó 2.920 millones de euros en su adquisición.
La industria valora la medida y lamenta el retraso
El secretario general de la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (Anice), Giuseppe Aloisio, ha señalado a Efe Agro que esta medida es la prueba de que "aplica" un principio de reciprocidad, esto es, que cualquier país que que quiera exportar a la Unión Europea sabe que "la Champions League" en seguridad alimentaria.
Sobre el impacto en el mercado, especialmente advertido desde Canarias en cuanto a la ganadería avícola, ha indicado que "el mercado se regulará" y se buscará sus "ajustes".
Ha puesto como ejemplo lo ocurrido en Japón con la carne de cerdo, que ya han encontrado nuevos exportadores tras cerrar la entrada de la carne española por el caso de la peste porcina España.
Aloisio ha enfatizado que este veto es una demostración que "con voluntad y evidencias" los controles "funcionan y se aplican", si bien ha lamentado que la Comisión Europea, "que detectó esto en mayo, hay esperado hasta septiembre para poner en marcha" el veto.
Aplauso del campo
La organización agraria Asaja ha valorado en un comunicado esta suspensión que define como un "avance" en una reivindicación "histórica" del sector: los productos importados deben cumplir las mismas exigencias de seguridad alimentaria, trazabilidad y bienestar animal que soportan los ganaderos europeos.
Ha reclamado la "aplicación estricta y sin prórrogas" de la suspensión y reforzar los controles en frontera, pues "la credibilidad del sistema europeo de seguridad alimentaria depende de aplicar las mismas reglas a todos".
Por su parte, el responsable de vacuno en COAG, Joaquín Gargallo ha indicado en declaraciones a EFE Agro que es una reacción lógica por parte de la Unión Europea, si bien considera que ha llegado "tardísimo", pues cabe recordar que si cualquier producto europeo incumple la normativa sanitaria en ese mismo momento "se paraliza la explotación".
También ha incidido que desde la organización agraria habían exigido la aplicación de las cláusulas de salvaguarda para todo el contingente de Mercosur y estas reacciones "deben ser inmediatas" porque depende de la ganadería del territorio.
Por su parte, Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ya tachó de "irresponsable" a la Comisión Europea por poner en marcha el acuerdo UE-Mercosur con dudas sobre las garantías de cumplimiento y a la vez que estudia suspender, cuatro meses después, las importaciones de determinados productos brasileños.
La organización agraria recordó que ya existían sospechas previas a la entrada provisional del acuerdo sobre el cumplimiento pr parte de Brasil de las normativas europeas relativas a los antimicrobianos, por lo que ha lamentado que "aún con estas cuestiones pendientes" se impulsase el acuerdo con Mercosur





