La plataforma de distribución y envíos a domicilio Glovo ha informado este jueves del cierre de seis centros de trabajo de su división de supermercados para lo que está ultimando un ERE que puede llegar a afectar a hasta 104 trabajadores.
"Ante el difícil acceso a capital e inversión y tras la evolución insuficiente del volumen de negocio registrado en los últimos meses, nos hemos visto obligados a dejar de operar Super Glovo en algunas ciudades", han señalado fuentes de la compañía.
En concreto, servicio de estos llamados "supermercados fantasma" dejará de estar disponible en las ciudades de Bilbao, Pamplona, Tenerife, Las Palmas, Alicante y Granada, ha detallado la empresa.
Estos cierres conllevarán el despido de unas 104 personas mediante un ERE, según ha confirmado a Efeagro un portavoz de la empresa.
En los Super Glovo, el cliente no puede acceder a los establecimientos de forma física, solo 'online', y es por ello que en ocasiones se los ha definido como de "supermercados fantasma".
El sindicato UGT ha criticado este ERE así como el "endurecimiento" de las condiciones laborales que, según el sindicato, la ha señalado, va llevar a cabo la compañía para el resto de trabajadores.

A través de un comunicado, UGT ha denunciado que Glovo está recortando la remuneración salarial y eliminando complementos como el plus del transporte, el de trabajo en festivo o de vestuario.
Según el sindicato, Glovo ha alegado una "mala situación económica" para llevar a cabo estos recortes, algo que UGT ha puesto en duda.
"El nuevo ERE en su división de supermercados y el endurecimiento de las condiciones laborales vuelve a constatar las prácticas de una empresa, que busca el beneficio rápido, lejos de un modelo de relaciones laborales justo", ha denunciado UGT.
El sindicato ha indicado que va a vigilar para garantizar los derechos de las personas que trabajan en esta compañía.
Asimismo, ha indicado que "frente a las prácticas laborales" de empresas como Glovo o modelos como la llamada 'Economía de Plataformas o Gig Economy' hay que poner en valor la "necesidad de construir empresas solventes que garanticen ingresos y condiciones dignas a sus trabajadores y que no practiquen la competencia desleal en base a desregular las condiciones de sus trabajadores".







