La controversia política por la llegada de pellets plásticos a las costas de Galicia se ha instalado este jueves en el cruce de declaraciones entre el Gobierno y la Xunta por los medios estatales necesarios para recoger estas bolitas de plástico así como en los tiempos para poder disponer de ellos.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha anunciado que esta misma jornada está prevista la aprobación de un protocolo para la recogida de los pellets en las playas, reclamado por los ayuntamientos, y ha instado al Gobierno a dejar de poner "excusas" y enviar a Galicia los medios reclamados para combatir este vertido, porque, según ha expresado, 48 horas después de haber activado el nivel 2 de alerta, a día de hoy su comunidad autónoma sigue sin tener esos medios comprometidos.
Rueda ha asegurado que la Xunta está cumpliendo dentro de "sus competencias" y ha abundado que otro de los protocolos tendrá como objetivo canalizar y distribuir todos los voluntarios que se han presentado para las labores de limpieza.
Por eso, ha insistido en pedir al Gobierno que cumpla su parte dentro de sus competencias "en cuanto a contaminación marina". "Cada pellet que llegue a la playa es uno que no se recogió en el mar", ha advertido, apelando a la responsabilidad del Gobierno.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha pedido a la Xunta que comunique "el número de efectivos" que necesita "y las zonas en las que necesite que se desplieguen" para retirar pellets y ha insistido en que la Xunta tiene que comunicar "cuántos" efectivos y "cuándo y dónde" los necesita para proceder a la retirada de pellets.
Blanco ha asegurado que el Gobierno "está en disposición de activar con un preaviso de 12 horas un retén inicial de efectivos adscritos al Plan Estatal de Protección de la Ribera del Mar" y, si fuesen necesarios más efectivos, ha apuntado que "podría atenderse con personal de fuera de Galicia", por lo que "convendría saberlo con un preaviso de 48 horas".
Además, ha recordado que el Gobierno envió ayer una carta al conselleiro do Mar, Alfonso Villares, para comunicarle la "disposición de todos los medios terrestres y marítimos necesarios para la limpieza si las vigilancias aéreas detectan el producto en el mar".
Blanco ha resaltado que "en el momento en que cualquier medio marítimo, aéreo o satelital detecte una contaminación en el mar, el Gobierno actuará inmediatamente".
A la confrontación han entrado también la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, y el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente.
Ribera ha acusado a la Xunta de Galicia de reclamar al Gobierno "casi el triple de medios" de los que ésta pidió en su día con la crisis del Prestige porque, de atenderse, el resto del país quedaría desprotegido ante emergencias graves en alta mar.
"Nos piden prácticamente todos los medios marinos de salvamento marítimo", incluso un submarino, lo que supone "una gran irresponsabilidad", ha añadido la ministra durante un acto de Nueva Economía Fórum.
Ribera ha vuelto a reiterar su disposición "máxima" a la colaboración con la Xunta, pero ha insistido en que deberá ser mutua, en "las dos direcciones".
Puente, por su parte, ha calificado de "sorprendente" que la Xunta de Galicia rechace los "medios terrestres" que el Estado le ha ofrecido para atajar el vertido de pellets en las costas de la comunidad autónoma y solicite "medios marítimos", cuando no está usando los suyos propios.
El ministro ha recordado que el pasado 8 de enero el conselleiro do Mar de la Xunta, Alfonso Villares, explicó por carta a los alcaldes afectados por el vertido de plásticos que los mismos no se pueden extraer del agua y, por ello, se ha mostrado sorprendido de que dos días después solicitase medios a su departamento como barcos, lanchas, submarinos y helicópteros para llevar a cabo esas tareas.
Asimismo, ha apuntado que el gobierno gallego dispone de dos helicópteros y varios barcos que no está usando para estas labores de limpieza de pellets en el agua, por lo que solicita medios al Estado cuando no está empleando los propios.

Los pellets se extienden
Esta jornada se ha conocido también que la costa asturiana continúa recibiendo pellets de plástico, aunque en cantidades "muy limitadas" que son de "cientos de gramos" en algunas playas, según ha informado el consejero de Fomento, Cooperación Local y Prevención de Incendios del Principado, Alejandro Calvo.
Además, la Junta de Andalucía está analizando muestras de un posible vertido de pellets de plástico a la playa de Bolonia, en Tarifa (Cádiz), según ha indicado el consejero de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul, Ramón Fernández-Pacheco, quien en declaraciones a los medios ha precisado que, en coordinación con la Consejería de Presidencia, están "trabajando para analizar esa posible llegada de pellets a la playa de Bolonia".
Los pellets también están llegando a las costas de Cantabria y el Gobierno de de esta comunidad autónoma ha indicado que pedirá al Ejecutivo central que compense los gastos "extraordinarios" que está asumiendo para limpiar los pellets que, desde el pasado miércoles, están llegando a las costas de la región, según ha declarado el consejero cántabro de Medio Ambiente cántabro, Roberto Media.
Las playas de varias regiones del norte de España, en especial Galicia, se han convertido estos días en noticia por la llegada de miles de pellets de plástico procedentes de uno de los seis contenedores que perdió el buque Toconao el 8 de diciembre unos 80 kilómetros al oeste de Viana do Castelo, en aguas portuguesas.
En detalle, el buque, con bandera de Liberia y armador alemán, perdió 26.250 kilos de pellets de plástico frente a las costas portuguesas.
El primer aviso a la Xunta de Galicia llegó el día 13 de ese mismo mes, al llegar parte del material a una playa de Ribeira (A Coruña).
Los pescadores gallegos han alertado del peligro de estos plásticos porque son bolitas "muy pequeñas" y "los peces los confunden con alimento", mientras que la conselleira de Medio Ambiente de la Xunta, Ángeles Vázquez, ha dicho que si bien las bolitas de plástico "pueden afectar a peces y mariscos", del análisis realizado se desprende que "no son tóxicos".
La Comisión Europea, por su parte, advierte de que "estas pequeñas partículas de plástico no se biodegradan y no pueden eliminarse" y "se acumulan en animales, incluidos los peces y los moluscos, y, por consiguiente, también son consumidos por los seres humanos en los alimentos", por lo que lo que habla de una posible toxicidad.
El episodio de contaminación de la costa coruñesa y pontevedresa se produce, con la polémica política generada en torno al suceso, semanas antes de que se inicie la campaña electoral de los comicios gallegos que se celebrarán el 18 de febrero.
El sector pesquero llama a la calma
La Confederación Española de Pesca (Cepesca) ha llamado este jueves a la calma por el vertido de pellets en las costas del noroeste de España y ha asegurado que va a utilizar todos los mecanismos e instrumentos de los que dispone para garantizar la calidad y seguridad alimentaria de los pescados.
A través de un comunicado, la patronal de armadores Cepesca ha querido tranquilizar a la opinión pública ante la incertidumbre que han generado las bolitas de plástico, que han aparecido ya en playas gallegas, asturianas, cántabras y vascas, así como francesas.
Estas elementos plásticos proceden de uno de los seis contenedores que perdió el buque Toconao el 8 de diciembre unos 80 kilómetros al oeste de Viana do Castelo, en aguas portuguesas.
Los pescadores han apelado a la ciencia para determinar los efectos reales que sobre la salud pueden tener estos pellets y han indicado que las primeras informaciones apuntan a que se trata de polietileno que no sería tóxico.
"En cualquier caso, no se trata de microplásticos y, en caso de que fueran ingeridos accidentalmente por los peces, estarían presentes en el estómago e intestinos, no consumidos por el ser humano", ha destacado Cepesca.
Por ello, el sector ha llamado "a la calma y a la no especulación informativa" en torno a este hecho.






