Terraza de un bar en el centro de Valencia. Efeagro/Ana Escobar

Terraza de un bar en el centro de Valencia. Efeagro/Ana Escobar

España, un país de bares "científicamente demostrado"

Publicado por: Efeagro/Lucía Ruíz Simón 3 de noviembre de 2022

Que España es un país de bares es una afirmación que se podía intuir a nivel cuantitativo -hay un bar por cada 175 personas- pero un reciente estudio ha demostrado empíricamente que, como dice la canción, los bares son esos lugares fundamentales para el 85 % de los españoles.

La Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales llevaba años analizando el papel de estos establecimientos como elementos de cohesión social y, ahora, gracias a la colaboración de la patronal Hostelería de España, cuentan con el primer estudio que así lo avala.

La investigación, con datos cuantitativos de una encuesta y cualitativos de entrevistas con expertos, ha revelado que la inmensa mayoría de los españoles tiene al menos un bar de referencia a donde acude con regularidad para relacionarse con amigos, familiares o compañeros de trabajo.

El responsable del estudio, Gustavo Herrero, ha subrayado en la presentación del mismo cómo estos establecimientos de proximidad -bares y cafeterías clásicos- son fundamentales socialmente hablando para todos, pero especialmente en los municipios más pequeños y en los barrios.

Y las cifras son categóricas: en España no hay municipios de más de 500 habitantes que carezcan de esos establecimientos que funcionan como elementos de "cohesión social".

Si la relación con la hostelería de proximidad es otra "excepción ibérica" no se puede saber porque no se han analizado otros países, ha defendido el experto, pero de su trabajo en años intuye que en otros países los bares no tienen un impacto social tan importante.

Según los datos del estudio, sólo el 0,3 % de los españoles residen en zonas sin estos establecimientos.

El informe subraya que "cumplen una función esencial en la vida de la localidad" y son "los últimos reductos contra la despoblación", pues cuando cierran "el riesgo de despoblación resulta prácticamente inevitable, por "la pérdida de estímulos para la vida personal".

Imagen de clientes en un bar de Madrid. Foto: EFEAGRO/Carlota Ciudad

Se apunta igualmente a la labor de las administraciones públicas para activar medidas de apoyo a quienes mantienen y gestionan estos establecimientos.

"Que cierre el último bar es un auténtico drama para los vecinos de una localidad o de un barrio", ha subrayado el presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales y Culturales de Teruel, José Polo.

Estos "dramas" para la socialización en estos espacios pequeños han llegado a motivar, incluso, mociones de censura o la movilización de pueblos enteros para conseguir que alguna familia se vuelva a hacer cargo de las instalaciones donde "se toma el café antes de ir al campo, al volver se juega la partida y se hace una función de control sano de la población".

De hecho, en el programa que desarrollan para detectar situaciones de vulnerabilidad y de soledad no deseada en Teruel, los locales de hostelería son lugares muy útiles para este fin, al igual que las peluquerías o las farmacias.

El presidente de la patronal Hostelería de España, José Luis Yzuel, ha aplaudido esta investigación para poner en valor la realidad de un sector que es, además, un motor económico.

En la misma jornada en la que se ha hecho público que el empleo en el sector ha superado el de 2019 en 18.000 personas, ha señalado que "España es un país de bares, porque a los españoles nos gustan los bares y, además, los visitantes extranjeros suman".

Ha llamado la atención sobre las dificultades para incorporar personal, especialmente en la España vaciada.

Y ha asegurado el compromiso de las patronales de hostelería con el mantenimiento de estos bares en el rural, con acuerdos concretos como el que se ha adoptado con la Diputación de Segovia para tutelar a los bares de pueblo a mejorar su rentabilidad.