El estudio, titulado «Una Iniciativa Global», ha sido publicado hoy por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), y en él se dan recomendaciones sobre cómo «alinear» las estrategias de negocio con estas metas.
«El desarrollo sostenible tiene que hacerse extensible a todas y cada una de las áreas y formar parte de la estructura de negocio, incluida su relación con proveedores, distribución y consumidor«, ha explicado en un comunicado el director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo.
Desde la patronal han subrayado que el gran reto de la industria alimentaria es dar de comer a una población creciente -se calcula que habrá que aumentar en un 60 % la producción en las próximas décadas- con el menor impacto ambiental posible, para lo que ya están poniendo diferentes medidas en marcha.

Medidas sociales y medioambientales
Políticas de gestión de agua, manejo de recursos naturales, mitigación de emisiones y transición hacia una economía circular, así como la mejora de las condiciones laborales, la implementación de medidas en favor de la igualdad de género o la erradicación de la pobreza son sólo algunos ejemplos que ya se están incorporando.
En este sentido, el estudio destaca la importancia de que la aplicación de estas estrategias alcance también a las pequeñas y medianas empresas y se extienda a todos los eslabones de la cadena agroalimentaria, y recuerda el papel clave que juega el sector para fijar población en zonas rurales.









