Así, la reina calificó de «inaceptable» un mundo «en el que cada día tiramos comida, mientras 800 millones de personas pasan hambre» y abordó lo que calificó como «la paradoja contemporánea» de que «mientras millones de personas no tienen que comer, más de mil millones comen mal y en exceso, lo que significa que padecen sobrepeso y obesidad, enfermedades ambas que a menudo son discapacitantes y están vinculadas a patologías cardiovasculares y metabólicas».
Tras comprometerse a «servir a los objetivos de esta agencia de Naciones Unidas del modo más eficaz posible», reconoció los progresos en la lucha para acabar con el hambre, pero exhortó a continuar, pues no se trata sólo de «un problema de recursos, o de su distribución». «A estas alturas del siglo tenemos la capacidad técnica para producir alimentos saludables y suficientes para todos», agregó.
En la lucha contra el hambre, la reina destacó dos puntos que consideró capitales: el papel de la mujer y de la industria agroalimentaria mundial.
La reina apoya la Dieta Mediterránea
La reina Letizia también elogió la «tradicional Dieta Mediterránea«, que consideró «el mejor ejemplo de alimentación saludable y sostenible». Aseguró que «es más que un patrón alimentario, es un estilo de vida», agregó. La reina invitó a todos los presentes «a que comprueben en la Expo Milán 2015 las bondades de esta dieta y la decidida apuesta de España por la salud en el ámbito de la nutrición». La Exposición Universal que desde mayo y en los próximos meses se está celebrando en Milán, tiene el lema: «Alimentar el planeta. Energía de vida».









