Nuestra seguidora Ángela Requena, nos envía una imagen de Oporto para participar en 'El concurso de Efetur'. Ciudad “perfecta” para los amantes del vino y la gastronomía, dice, en la que “parece que se ha detenido el tiempo”.
"Propongo visitar Oporto, un lugar perfecto para escaparse un fin de semana porque el buen clima suele acompañar en invierno. Es una ciudad perfecta para los amantes del vino y la gastronomía, así como para todos aquellos que deseen desconectar de la rutina en un destino en el que parece que se ha detenido el tiempo".
Como monumento más significativo destaco el puente Don Carlos I que atraviesa el río Duero, una obra de ingeniería increíble y del que se aprecian muchos detalles similares a la Torre Eiffel -está basado en un proyecto elaborado por el mismo Gustave Eiffel-. Al mismo tiempo, este puente te permite cruzar a la zona conocida como Villa Nova de Gaia, en la que se encuentran las bodegas más prestigiosas de vino Porto -se pueden realizar visitas guiadas y catas-.
Personalmente, lo que más me gustó de Oporto es perderme por sus calles, pasear sin mapas -todo está muy cerca- y descubrir los encantos de cada rincón -como su casco histórico Patrimonio de la Humanidad-.
Por último, los amantes de las librerías no pueden dejar de visitar la Lello e Irmao, escenario de películas como Harry Potter. Recorrer sus pasillos de madera llenos de libros y cruzar sus escaleras con formas geométricas inexplicables producen una sensación única." Ángela Requena
Otros reclamos
A las interesantes propuestas de Ángela podemos sumar otras como la Catedral -que data de la primera mitad del siglo XII y ofrece una impresionante panorámica del río- o la Iglesia de San Francisco -del siglo XIV-. También la Casa de la Música, el Museo de Serralves -salpicado de jardines- o la Escuela de Arquitectura -de la que salieron nombres como Álvaro Siza Vieira y Eduardo Souto de Moura, ambos Premios Pritzker-.

Esta ciudad Patrimonio Mundial, repleta de puentes, monumentos, floridos balcones y calles comerciales, también invita a pasear por la estación de São Bento -con su vestíbulo revestido de azulejos-; a disfrutar de un paseo en crucero bajo los seis puentes de Oporto; y a descubrir el Palacio de la Bolsa -edificio neoclásico del siglo XIX-.
Otra opción es subirse al tranvía y disfrutar de un tranquilo recorrido por la ciudad; pasear por los jardines del Palacio de Cristal, con otra interesante panorámica sobre el río; y, hablando de vistas, tampoco puede faltar la Torre de los Clérigos para disfrutar de una nueva panorámica sobre Oporto. Asimismo, resulta interesante transitar la Avenida dos Aliados, repleta de edificios modernistas y tiendas en las que adquirir un recuerdo de la visita a la urbe portuguesa.
Por supuesto, recomendamos acercarse a las bodegas de vino Porto y probar este caldo en su peculiar entorno; así como descubrir otra perspectiva de la ciudad desde el teleférico de Gaia.
En lo que a gastronomía se refiere, un paseo por el barrio Ribeira, con multitud de restaurantes y terrazas; o por Foz, por donde se extienden establecimientos con vistas al mar. Entre las especialidades, sugerimos degustar propuestas como el bacalao -por supuesto-, las "Tripas a moda do Porto" -similar a una fabada con callos- o las famosas sopas. Por último, una visita al Café Majestic, una parada obligada en la que deleitarse con mármoles, esculturas y maderas nobles al tiempo que se saborea uno de los mejores cafés de la península.






