Vista general de las ruinas de la misión jesuítica de San Cosme y San Damián (Paraguay). Foto: EFE / Andrés Cristaldo Benítez.

Vista general de las ruinas de la misión jesuítica de San Cosme y San Damián (Paraguay). Foto: EFE / Andrés Cristaldo Benítez.

IBEROAMÉRICA

Fe, estrellas y gastronomía en las ruinas de reducciones jesuitas de Paraguay

Publicado por: EFE / MARÍA SANZ 20 de octubre de 2015

La espiritualidad de los misioneros jesuitas que en el siglo XVII fundaron la reducción de San Cosme y Damián, en el sur de Paraguay, se une a la observación astronómica y la gastronomía de las posadas tradicionales en la oferta turística de la localidad.

Fundada por los misioneros jesuitas con el propósito de evangelizar a los indígenas guaraníes de la región, la misión de San Cosme y Damián conserva en pie aún parte de su capilla y algunos depósitos y dependencias utilizadas por los monjes y ubicadas alrededor de un claustro rodeado de columnas.

También exhibe una colección de tallas de madera policromadas con imágenes de santos, supervivientes del expolio y la destrucción que padecieron tras la expulsión total de los jesuitas en 1768, cuando muchas imágenes fueron decapitadas en busca de los tesoros que se creía que escondían en su interior. "Las esculturas muestran rasgos de los indígenas guaraníes, como los rostros, la forma de los ojos y los pómulos, y también la estatura y la complexión", explicó Antonio Ramírez, informador turístico de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), encargado del recorrido en San Cosme y Damián. Las imágenes se salvaron además del incendio que consumió gran parte de la misión en los años posteriores a la expulsión de los religiosos, y que devoró el retablo de madera y algunos elementos de la construcción, contó Ramírez.

Vista general de las ruinas de la misión jesuítica de San Cosme y San Damián (Paraguay). Foto: EFE / Andrés Cristaldo Benítez.
Vista general de las ruinas de la misión jesuítica de San Cosme y San Damián (Paraguay). Foto: EFE / Andrés Cristaldo Benítez. 

En el claustro de la misión, construida con la piedra rojiza de arenisca propia de la región, destaca un reloj de sol construido por el jesuita Buenaventura Suárez (1679-1750), considerado el primer astrónomo de Paraguay. Suárez se dedicó a la observación de los astros influido por los conocimientos guaraníes, que sabían los ciclos de las estrellas propicios para sembrar o para cosechar.  Así, legó documentos como una predicción de las fases y eclipses lunares para un siglo, según reveló a Efe Esther Cantero, encargada del planetario que funciona en el lugar desde 2010 en honor al astrónomo, para desvelar al turista los mapas de constelaciones visibles en la región.

Gastronomía tradicional

Aproximadamente en la misma época en que abrió sus puertas el planetario, también recibió sus primeros visitantes la posada "6 hermanos", una de las nueve posadas turísticas promovidas por la Senatur para favorecer el empleo y el desarrollo comunitario ligado a las misiones. "Acá llegan visitantes de Polonia, de Francia, de España y también turistas asuncenos. Normalmente es gente que viene con mucha hambre", dijo con ironía a Efe Damiana Aguilera, que regenta la posada junto a su familia.

Por ello, Aguilera ofrece una gastronomía basada en platos típicos de Paraguay, como la chipa o la sopa paraguaya, hechas a base de maíz, acompañadas de yerba mate cocida y caliente, en el comedor de su casa, que comparte con los forasteros. Con ello se completa la visita a San Cosme y Damián, que está atrayendo a un número creciente de turistas paraguayos cada año, según Rolando Barboza, encargado de la misión de San Cosme y Damián.

Muchos de los visitantes proceden del turismo interno que, según datos de la Senatur, creció un 25% en los últimos cinco años, y dejó en 2014 unos ingresos de cerca de 100 millones de dólares en todo Paraguay.

 

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