Campo Grande de Valladolid. Foto. Cedida por Asociación Española de Parques y Jardines Públicos

Campo Grande de Valladolid. Foto. Cedida por Asociación Española de Parques y Jardines Públicos

PARQUES URBANOS

Cinco parques urbanos tapizados de primavera

Publicado por: BEATRIZ MAPELLI / EFETUR 16 de noviembre de 2015

Zonas de recreo, palacios, jardines, senderos, estanques, oferta de restauración... Todo esto y más se puede encontrar en algunos de los mejores parques urbanos de nuestro país, pulmones verdes en plena urbe que proponen un día entre naturaleza y ocio al aire libre sin salir de la ciudad.

Efetur se adentra en cinco parques urbanos que se muestran más hermosos si cabe bajo los colores de la primavera. Un plan perfecto para desconectar entre jardines y estanques, hacer deporte, saborear la gastronomía de la tierra, pasear en barca o disfrutar de un rato de lectura al amparo de rincones naturales que se escapan del bullicio.

Parque de El Retiro -Madrid-

Sin salir de la capital nos vamos de paseo por el madrileño parque de El Retiro, un recinto verde de 125 hectáreas en el corazón de la urbe. Aquí, acaparan la atención sus más de 15.000 árboles que inundan de color rincones como, por ejemplo, el jardín de Vivaces; los jardines de Cecilio Rodríguez, con aire andaluz; los jardines del Arquitecto Herrero Palacios; la Rosaleda, con una colorida colección de rosas; y el Parterre Francés que acoge el Ciprés Calvo, "el árbol más antiguo de Madrid”, con cerca de 400 años, según recoge Turismo de Madrid.

Pero El Retiro, de acceso gratuito, es mucho más que naturaleza y vegetación. También es cultura y arte en forma de elementos arquitectónicos como el Estanque Grande -ideal para la práctica de remo-, el Palacio de Velázquez o el Palacio de Cristal -que acogen en la actualidad distintas exposiciones-. Este último es, por cierto, “uno de los principales ejemplos de la arquitectura de hierro en España”.

Hablar de este parque es hacerlo también de las numerosas fuentes y esculturas que se reparten en él, como el monumento a Alfonso XII, el reservado de Fernando VII, la estatua de El Ángel Caído -“única escultura en el mundo que representa al diablo”- y la fuente de los Galápagos -en honor al nacimiento de Isabel II-.

Y después de deleitarse con su riqueza cultural, es momento de disfrutar del ocio y el deporte, con propuestas como alquiler de barcas o bicis, circuito de running, senda botánica, zona de pesca y áreas de picnic. Además, una amplia oferta de restauración para llenar el estómago después de un intenso día en el medio natural.

Una joven sentada junto a las flores del parque de El Retiro de Madrid. EFE/Javier Lizón
Una joven sentada junto a las flores del parque de El Retiro de Madrid. EFE/Javier Lizón

Park Güell -Barcelona-

En Barcelona se encuentra otro de esos espacios en los que merece la pena detenerse: el Park Güell. Y es que éste es un claro ejemplo de que naturaleza y arquitectura no están reñidos. Planteado como una ciudad-jardín al estilo inglés, se transformó finalmente en “el parque público más singular” de la ciudad condal, según subraya Turismo de Barcelona, al que se puede acceder por sólo 7 euros.

Este espacio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, no se concibe sin la figura de Gaudí, que trabajó en la obra de esta ciudad-jardín dejando su huella en caminos, porches y viaductos.

Así, cualquiera que transita esta joya artística en pleno distrito de Gràcia puede descubrir los pabellones de entrada al recinto que, actualmente, acogen el Centro de Interpretación del Park Güell; o la escalinata -dominada por el famoso dragón de cerámica de colores- que da acceso a la sala hipóstila, un espacio formado por 86 columnas sobre el que se asienta una plaza que hace las veces de mirador.

Recomendamos también pasear por los Jardines de Austria, salpicados de árboles y vegetación, un lugar que goza de magníficas vistas y permite visitar espacios como la Casa Museo Gaudí, con una colección privada que descubre al visitante la faceta más íntima de Gaudí a través de una exposición de muebles y objetos diseñados por el arquitecto.

Park Güell de Barcelona. Foto. Cedida por el Ayto. de Barcelona
Park Güell de Barcelona. Foto. Cedida por el Ayto. de Barcelona

El Campo Grande -Valladolid-

Paramos ahora en Valladolid para recorrer el Campo Grande, un parque público de más de 11 hectáreas ubicado en pleno centro de la ciudad. Tiene forma triangular, cuenta con acceso por cada uno de sus lados, y el origen de esta zona ajardinada se remonta a 1787.

Despierta el interés la abundante presencia avícola con pavos reales, faisanes y palomas que se extienden por el recinto y lo dotan de vida y color, sumando una excusa más para acercarse a visitarlo. No es de extrañar la proliferación de estas aves, ya que el parque acoge una faisanera, una pajarera y un palomar, pertenecientes al Club Colombófilo de Castilla.

Especial mención merece también la amplia variedad de árboles que se extienden por su superficie creando una apariencia de jardín botánico, y los distintos elementos ornamentales, esculturas y fuentes que le añaden belleza a este escenario.

Y no nos podemos olvidar de su famoso estanque, con una pequeña cascada, que grandes y pequeños recorren en barca mientras un barquero narra distintas historias. Se suman además otros lugares con encanto como el Paseo de los Castaños, La Rosaleda, la Plaza Fuente de la Fama o la Glorieta del Libro, entre otros.

Y, hablando de libros, hay que mencionar que fue en uno de los bancos de este Campo Grande donde el escritor Miguel Delibes se declaró a la que luego fue su esposa y, mientras se camina sin rumbo entre los árboles del parque uno se pregunta cuántas de las obras de este autor inspiró este romántico escenario.

Campo Grande de Valladolid. Foto. Cedida por Asociación Española de Parques y Jardines Públicos
Campo Grande de Valladolid. Foto. Cedida por Asociación Española de Parques y Jardines Públicos

Parque de María Luisa -Sevilla-

En Sevilla está otro de esos enclaves urbanos de visita obligada: el Parque de María Luisa, cuya historia y belleza le han valido para ser declarado Bien de Interés Cultural. Inaugurado en 1914, este espacio, de 34 hectáreas de extensión, fue donado por la infanta Luisa Fernanda de Borbón a la capital andaluza.

Acaparan todas las miradas las plazas de España -con un lago artificial flanqueado por dos torres- y de América, repletas de una extensa y frondosa vegetación que invita al paseante a disfrutar de un apacible día al aire libre. Concretamente, es en esta última donde se pueden visitar el Museo de Artes y Costumbres Populares; el Museo Arqueológico; y el Pabellón Real, que fue sede de la Exposición Iberoamericana de 1929. Además, según destalla el Consorcio Turismo de Sevilla esta plaza tiene valor añadido gracias a las palomas que, al juntarse, crean un manto blanco de gran belleza.

Este parque, concebido como parte de los jardines privados del Palacio de San Telmo, un edificio de construido en 1682, de planta rectangular con cuatro torres y un gran patio central, ofrece también otros rincones dignos de visita como el Monte Gurugú, con especies avícolas como pavos reales, cisnes y patos. Sin olvidarnos, claro, de sus fuentes, bancos de azulejos y paseos.

Pérgola de los Lotos en el Parque de María Luisa, Sevilla. Foto. Cedida por el Consorcio Turismo de Sevilla
Pérgola de los Lotos en el Parque de María Luisa, Sevilla. Foto. Cedida por el Consorcio Turismo de Sevilla

Parque Grande  José Antonio Labordeta -Zaragoza-

Y terminamos el tour en Zaragoza para descubrir el Parque Grande José Antonio Labordeta que, tal y como indica el Ayuntamiento de la ciudad, es el “más complejo, completo y extenso” de la capital aragonesa.

Esta diseñado a base de pinares, grandes avenidas, zonas ajardinadas con flor de temporada y las diferentes especies ornamentales del Jardín de Invierno. Pero sus 270.466 metros cuadrados de superficie dan para mucho más: por ejemplo, la Avenida San Sebastián dominada por tres fuentes y paseos salpicados de rosales y figuras de seto recortado.

Alberga también 22 esculturas entre las que se encuentran monumentos a personajes ilustres como Simón Bolívar, Rubén Darío, el Rey Alfonso I el Batallador o Francisco de Goya; dos lagos y un total de ocho fuentes; así como los viveros municipales y un jardín botánico con especies propias de la región aragonesa.

Y al despliegue de naturaleza y diseño se suman grandes zonas de ocio como cafeterías, terrazas, pistas de petanca y patinaje, kioscos, paseos, un tren infantil para visitas e, incluso, alquiler de bicicletas.

Parque Grande José Antonio Labordeta (Zaragoza). EFE/Javier Cebollada
Parque Grande José Antonio Labordeta (Zaragoza). EFE/Javier Cebollada
Secciones : España Turismo