El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego de Perú prevé alcanzar una superficie agrícola de 115.094 hectáreas para la temporada 2025-2026, un 5,4 % superior al promedio de las últimas cinco campañas.
La proyección del Marco Orientador de Cultivos presentado el jueves por el ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Ángel Manero, abarca 23 tipos de cultivos anuales a nivel nacional.
La campaña de siembra se inició el 1 de agosto de este año y culminará el 31 de julio de 2026, principalmente con la llegada de las primeras lluvias, según explicó el Ministerio en un comunicado.
Esta campaña, de acuerdo a las previsiones del Ejecutivo peruano, estará marcada por una mejora de las condiciones climáticas y la mayor disponibilidad de agua en los reservorios de agua, respecto a las condiciones adversas presentadas en las últimas campañas.
De esta manera, cultivos como la papa, arroz y maíz amarillo duro, entre otros, presentarán un desempeño positivo. Para el año 2025 se estima un crecimiento de 4 % en el valor bruto de la producción agropecuaria.
Se avizora una campaña agrícola bajo condiciones meteorológicas “normales”, lo que favorece la mayor producción de alimentos.
Las temperaturas y las lluvias se mantendrían dentro de lo normal, no descartando eventos extremos de sequía, o descensos de temperaturas y condiciones de poca humedad.

La capacidad de almacenamiento de los principales reservorios que se encuentran en promedio por encima del 90% de su capacidad.
El MOC de la campaña agrícola 2025-2026, es un instrumento de gestión que guía la toma de decisiones del productor en los planes de siembras de sus cultivos anuales o transitorios, para prever el exceso o déficit de oferta y el impacto que ello pueda originar en los precios en chacra.
El 80 % de las siembras de los principales cultivos que sustentan la alimentación de los 34 millones de habitantes, se presentan entre agosto a febrero, denominada “campaña grande”, principalmente bajo secano que depende de las lluvias.
El restante 20 % se cultiva y cosecha de marzo a julio, denominada “campaña chica”, que se desarrolla en áreas bajo riego.






