Esto incluye el sistema digital Catch, que obliga a registrar los productos importados para combatir la pesca ilegal.
Las organizaciones europeas que representan a los sectores de la pesca, la transformación del pescado, la acuicultura y el comercio han instado a la Comisión Europea a "corregir y recalibrar urgentemente" la aplicación del reglamento europeo de control pesquero.
De esa manera, las organizaciones se sumaron a países como España, Bélgica, Francia, Portugal o Polonia, que en un Consejo de Ministros de Pesca celebrado la semana pasada subrayaron las dificultades que está planteando la aplicación de la normativa sobre control pesquero y el uso del sistema Catch.
Según explican, la entrada en vigor de las nuevas normas de control "está generando cargas administrativas y operativas desproporcionadas que no se ajustan a las necesidades reales de control y que socavan los principios de proporcionalidad, eficiencia y eficacia".
Para el sector, obligaciones como el registro de capturas a partir de cero kilogramos y la aplicación estricta de los márgenes de tolerancia "son técnicamente imposibles de cumplir en condiciones reales de pesca, especialmente en pesquerías mixtas y en buques más pequeños", lo que "aumenta los riesgos para la seguridad y da lugar a infracciones involuntarias y a fuertes sanciones".
Por ello, piden a Bruselas "medidas correctivas urgentes", incluida la modificación del reglamento de control pesquero "para garantizar que las desviaciones en las estimaciones inferiores a 100 kilos no se consideren incumplimiento", así como garantizar que esas desviaciones no constituyan "infracciones graves".

Además, instan a posponer la plena implementación del sistema Catch hasta enero de 2027, permitiendo mientras tanto la coexistencia de los sistemas actuales y digitales.
El sector llama a la adopción de "medidas rápidas y específicas" para abordar las disposiciones que "están resultando inviables en la práctica" y que "podrían socavar la seguridad marítima, la seguridad jurídica y la competitividad de los operadores de la (Unión Europea) UE".
El pasado 28 de agosto, la Comisión Europea confirmó el buen funcionamiento del sistema digital Catch, que obliga a los importadores a registrar los productos que entran en el mercado de la UE para combatir la pesca ilegal, lo que ha producido acumulación de pescado en algunos puertos, y recordó que son los Estados miembros los que deben velar por la buena aplicación.
Desde el 10 de enero ya se han validado más de 3.500 declaraciones de importación, y prácticamente todos los Estados miembros lo han hecho, indicó entonces a EFE un portavoz comunitario, que subrayó que "es responsabilidad de los Estados miembros hacer que funcione y garantizar que sus operadores estén preparados" para utilizarlo.
Catch es un sistema digital mediante el cual los importadores europeos deben registrar los productos que entran en el mercado de la UE.
Según la Comisión, permite un mejor seguimiento de estos alimentos y, por lo tanto, "es muy eficaz" en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.






