El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado la "absoluta" profesionalidad con la que trabaja el sector del vino, reunido hasta el miércoles en el salón Barcelona Wine Week (BWW) y que enfrenta retos como el cambio climático y las políticas comerciales.
Durante el acto de inauguración en el recinto Fira de Montjuïc, el ministro ha recordado este lunes las cifras "impresionantes" como el "medio millón de explotaciones que producen uva para vinificación", las 4.500 bodegas españolas existentes o las 146 figuras de calidad: se trata de un "patrimonio" del que "nos podemos sentir orgullosos".
A su juicio, esta cita servirá para demostrar que el vino español tiene "pasado, presente y futuro".
No obstante, el futuro también viene con "desafíos" y uno de ellos es la lucha contra el cambio climático pero ha valorado la capacidad del mundo del vino para adaptarse a él.
Este sector "supo detectar de forma correcta y positiva" a este fenómeno escogiendo cepas y orientaciones productivas adaptadas.
Además, ha tenido "sensibilidad y olfato" en cuanto a lo que "significan las tendencias de mercado", que pasan ahora por los vinos blancos, espumosos, ecológicos o sin alcohol.
Guerras arancelarias
Entre los desafíos también ha incluido los "conflictos geopolíticos y comerciales", ahora marcados por la política arancelaria que empieza a imponer Estados Unidos tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

Planas ha avisado que esta dinámica "siempre es mala" incluso para el que impone aranceles porque "al final sufrirá un efecto boomerang" en su comercio.
El ministro espera que EE.UU. no suba aranceles a productos agroalimentarios europeos pero, si se produjese, "tenemos reglas, principios e instrumentos" para adoptar "las decisiones que correspondan".
Frente a esa política de Trump, ha defendido un comercio "basado en reglas" y cree que el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur es una "gran oportunidad" para el sector agroalimentario español y, en particular, para el del vino.
"Actualmente se aplican aranceles de hasta el 35 % a los vinos de la Unión Europea que entran en los países de Mercosur, aranceles que se eliminarán progresivamente", ha explicado
Proyectar la BWW
A la inauguración ha acudido el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña, Óscar Ordeig, quien ha puesto el foco en el crecimiento del salón durante sus cinco ediciones, siendo ésta la "línea que tenemos que marcar para las próximos años".
Se trata, ha dicho, de que la BWW se proyecte hacia "España, Europa y el mundo para explicar lo mejor" de un sector que es "cultura, sostenibilidad, tecnología, innovación y profesionalidad".
Al igual que el ministro, cree que el cambio climático, una gestión más sostenible del agua, la digitalización y el uso de energías renovables están entre los retos en los que seguir profundizando.
El presidente de BWW, Javier Pagés, ha recordado que el evento nació con el objetivo de "crear una feria para el vino español de calidad" y cree que se ha logrado "un gran éxito", con la ocupación de un segundo pabellón de la Fira, más de 1.200 bodegas participantes y más de 800 compradores internacionales.
BWW tiene prevista la celebración de "muchas ponencias, catas y mesas redondas" para hablar sobre el mundo del vino, "sus retos y cómo aportar soluciones".

Para Pagés es un "orgullo" ver el crecimiento de este salón y ha agradecido a la Fira, a las administraciones y "a todo el equipo" que hacen posible su celebración.
La directora del evento, Céline Pérez, ha destacado el trabajo para conseguir ser "el salón de referencia del vino español de calidad".
"Desde que empezamos en 2020 teníamos claro que el sector del vino necesitaba plataformas para establecer lazos y abrirse horizontes", ha defendido.
Finalmente, el presidente de Fira, Pau Relat, ha agradecido la confianza en este espacio expositivo para celebrar la quinta edición en la que habrá "contacto entre miles de profesionales" y en la que se "pondrá en valor" al sector, a su "esfuerzo" por conseguir productos, a su "apuesta por la excelencia" y su "compromiso con la tradición, la innovación y la sostenibilidad".
La BWW "coge esa bandera y la lleva al mundo bajo el sello de excelencia y calidad, que es el mismo objetivo con el que trabaja Fira de Barcelona".
Al acto inaugural han acudido otros representantes como el presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán, y los consejeros de Agricultura de autonomías como País Vasco, Galicia, Navarra y Baleares.






