Se trata de un decreto «flexible», según ha defendido en declaraciones a Efeagro, ya que esta característica permite a los hosteleros «adecuar la temperatura de sus establecimientos» con la del exterior, por lo que precisa que «no es lo mismo tener el aire a 25 si afuera hay 27 o 44».
No obstante, algunos establecimientos y autonomías ya han presentado sus reticencias, es el caso de la asociación Hostelería Madrid, que achaca a la medida la pérdida de 250 millones de euros de facturación solo en esa comunidad.

Más allá de las quejas, Yzuel ha evitado entrar en lo que él llama «runrún político» y ha precisado que muchos hosteleros ya aplicaban esta medida con anterioridad debido a la ley de 2009 sobre ahorro de energía contemplada en el Plan de Activación del Ahorro y la Eficiencia Energética 2008-2011.









