Vendimia junto al Sil. Foto: Brais Lorenzo

Vendimia junto al Sil. Foto: Brais Lorenzo

Enoturismo

En calesa, en globo, en burro o en helicóptero... muévete en la vendimia

Publicado por: EFETUR / L.R.S. 8 de septiembre de 2015

Es tiempo de vendimia, una de las mejores épocas para acercarse al mundo del vino. Las regiones vitivinícolas agudizan la imaginación para enseñar al enoturista la vida en torno a la recogida de la uva, ya sea en calesa, en globo, en burro o helicóptero.

Y es que la tradición vinícola en España es milenaria y el vino un catalizador perfecto para una escapada a una zona de interior. Aunque lo tradicional es conocer el trasiego de la bodegas, aprender a catar algunos caldos o pasear entre vides, cada vez hay más "medios de transporte" para acercarse a la vendimia de una forma más original. Aquí algunos ejemplos.

En helicóptero en la Ribera del Duero

Uno de los grupos bodegueros que más están innovando en materia de enoturismo es Matarromera. Entre sus propuestas más exclusivas, conocer la Ribera del Duero en helicóptero.
La jornada comienza en el aeropuerto de Cuatro Vientos en Madrid, para subir al helicóptero desde el cual el enoturista volador puede admirar la vistas del majestuoso monasterio de San Lorenzo de El Escorial y otros monumentos como el Valle de los Caídos con destino la Ribera del Duero . El programa continúa en la conocida como "Milla de Oro de la Ribera del Duero", con una visita a la bodega, cata en barrica y un almuerzo en el el restaurante del grupo. Durante la vuelta a Madrid, el helicóptero sobrevuela Peñafiel, la Granja de San Ildefonso, Segovia, o la Sierra de Guadarrarma.
Un paquete de altura que según la web del grupo está ideada para bolsillos desahogados, pues el precio es de 1.900 euros por persona.

En burro en la Ribera del Guadiana

En la Ribera del Guadiana han diseñado una actividad que reúne historia y enoturismo. Se trata de una vuelta al medioevo de la mano del Cabalburr, una empresa de ocio temático con actividades en la naturaleza como pastoreo con ocas, exhibiciones de cetrería y paseos entre viñedos en burro. Es una divertida manera de acercarse a estos campos, muy recomendable para el turismo familiar. Aunque las actividades las realizan todo el año, en época de vendimia puede ser más atractivo al presenciar el trabajo de los vendimiadores. El precio, segun su web, es de 50 euros por persona, con degustación de productos y, por supuesto, de vino de la Ribera del Guadiana.

Ruta del Vino Utiel-Requena. Foto: Acevin.
Ruta del Vino Utiel-Requena. Foto: Acevin.

En bus en la Rioja Alavesa

La gastronomía y los caldos de la Rioja Alavesa bien merecen una escapada. Ahora bien, para conocer todos los rincones de esta tierra hay que moverse por la zona y, ya se sabe, que vino y conducción son una mezcla prohibida. Por tanto, la Ruta del Vino Rioja Alavesa cuenta desde hace años con su producto Enobus, que incluye servicio de autocar, recorrido panorámico con guía especialista y visita a bodega.
El producto es bastante flexible, pues los enoturistas pueden iniciar su ruta en diferentes ciudades como Bilbao, Vitoria, Eibar o Laguardia y los precios varían entre los 5 y los 28 euros, en función del trayecto y de los grupos.

En calesa en Albacete

En Chinchilla de Montearagón (Albacete) se encuentra la Bodega Los Aljibes, con 178 hectáreas de viñedos propios que crecen en el duro clima continental. Además de las actividades en torno al vino, los visitantes pueden conocer los secretos de la cría de caballos y admirar la yeguada de caballos de Pura Raza Española de Los Aljibes. En su página web aseguran ser una de las pocas yeguadas que tiene a todos sus animales enganchados, de ahí que el recorrido que realizan los visitantes acompañados por un guía especialista incluya un paseo por los viñedos, cómodamente, en coche de caballos.

En globo en La Rioja

Esta actividad, organizada por Bodegas Muga, permite un viaje relajado para contemplar el amanecer en el campo. Durante más de una hora, el viajero puede contemplar los viñedos con el relajado empuje del viento, siempre que las condiciones atmosféricas lo permitan.
Una vez en tierra firme, los visitantes se adentran en la bodega para ver qué se hace con el producto que se divisa desde el aire y, si se quiere, se completa con una comida en la bodega. Los vuelos tienen un precio 160 euros y solo se desarrollan en fin de semana.

Secciones : España Turismo