Lucha medieval. Foto: Santiago Torralba.

Lucha medieval. Foto: Santiago Torralba.

DESTINOS

De viaje por el Medievo

Publicado por: L. CRISTÓBAL 6 de mayo de 2014

Hay que reconocer que la historia da mucho juego a la hora de hacer turismo. Sea por el incalculable patrimonio arqueológico y artísticos, como por las recreaciones históricas convertidas en reclamo turístico y seña de identidad de una zona o ciudad, nada hay tan fácil ya como darse una vuelta por el Medievo. ¿Se animan?

Si no bastaban los castillos, tumbas, museos y mercados, el Campeonato Mundial de Combate Medieval acaba de poner en primera línea de turismo la Edad Media y sus belicosas costumbres. Centenares de luchadores de todo el mundo se han citado en Belmonte (Cuenca), donde se han batido en duelo con armas de los siglos XIV y XV como espadas, mazas y hachas, además de sus correspondientes trajes, escudos y yelmos perfectamente integrados con el entorno del castillo de la localidad, una fortaleza del siglo XV que mandó construir el marqués de Villena, Juan Pacheco, escenario de numerosas películas. Sin ir más lejos, “El Cid” (Anthony Mann, 1961) o “Los señores del acero” (Paul Verhoeven, 1985). Más de 500 luchadores que, eso sí, combaten con armas sin punta ni filo para garantizar la seguridad, lo que no evitó más de un golpe y la consiguiente atención médica.

En Madrid

Para los amantes de emociones más tranquilas, saben que puede decantarse por el mercado medieval de El Álamo, en Madrid, entre cuyas peculiaridades está la de poderse casar en una auténtica boda de época (para la que ya hay lista de espera de un año). En los primeros días de mayo, dos concejales del ayuntamiento, ataviados para la ocasión, ofician estas bodas en una localidad que se ha singularizado en el mapa turístico al albergar uno de los estudios de la serie de televisión Isabel.

El mercado de las bodas medievales mueve hasta 20.000 visitantes en la localidad, entre invitados, familiares, curiosos y turistas, que en ocasiones se preguntan, dado el despliegue de ambientación, vestuario y hasta gastronomía, si las bodas son reales.

Viajar con el estómago

La gastronomía medieval, por cierto, también es motivo de excusa turística. Nueves bares y restaurantes van a competir ese año por lograr el mejor bocado en la VII Ruta del Pincho Medieval de Sigüenza (Guadalajara) que tendrá lugar los fines de semana del 10 al 25 de mayo. “Delicias de juglar II, el regreso del juglar", "Maza medieval de costilla de cerdo y ortigas con aliño de semillas de amapola", "La paleta del Greco" o la "Cuchara castellana" son algunos de los nombres alusivos a la época de las recetas que lucharán en esta edición por ser los que mejor hacen viajar en el tiempo gracias al paladar.

Si de restos arqueológicos hablamos, están de enhorabuena los amantes del Medievo, porque el colectivo Mariñapatrimonio le ha comunicado al servicio de Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia el hallazgo de una "posible tumba antropomorfa, labrada en la roca y de época medieval" en la playa de Benquerencia, en el municipio lucense de Barreiros.

La tumba tiene unas dimensiones de 1,60 metros de largo y entre 40 y 50 centímetros de ancho, que, según los arqueólogos "coinciden con las medidas habituales de este tipo de sepulturas", a lo que se suma su propia orientación, dado que estos enterramientos medievales estaban normalmente orientados en sentido oeste-este. Ahora queda que los estudios ratifiquen esta hipótesis y el municipio sea aún más reconocido por los turistas.

Pero sea la lucha, la comida, la estética o el arquitectura, la Edad Media encadila a los visitantes de cualquier edad, a los que juglares, comerciantes, malabaristas. expertos en cetrería o artesanos llevarán de viaje por la historia.

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