El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha asegurado este jueves en Córdoba que "todos los mecanismos de control en la frontera" de la entrada de aceite de oliva de otros países "funcionan perfectamente".
Planas ha respondido así en Córdoba a la organización agraria COAG que ha pedido al Ministerio de Agricultura que active de forma inmediata las cláusulas de salvaguarda previstas en el Acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Túnez, así como en la normativa europea, con el fin de bloquear la entrada del aceite al margen de la cuota.
En opinión del ministro, "hay que situar las cosas en su lugar" porque, según la reglamentación comunitaria, el aceite de oliva tiene que llevar en su etiqueta el origen del mismo, "no se puede engañar al consumidor y si se comete una infracción, evidentemente tiene que corregirse".
En lo que se refiere a los mecanismos de control en frontera, ha insistido a los periodistas en que "no hay nada que entre en la Unión Europea sin ningún control" y ha añadido que "hay algunas cantidades que entran de fuera para ser reexportadas, lo que se denomina el tráfico de perfeccionamiento activo, pero tiene que ser neutro".
Para Luis Planas, lo más importante es "las severísimas normas" que existen en España desde el punto de vista del control y la trazabilidad y que es "probablemente el sistema de control del aceite de oliva más perfeccionado del mundo".
Planas ha señalado "un último argumento" que cree que "va a quedar muy claro" y es que "se importan en régimen preferencial fiscal 56.700 toneladas de aceite de Túnez cada año" cuando la producción española ha sido esta campaña de 1.295.000 toneladas.
También ha hecho referencia a que el Ministerio ha iniciado este jueves el trámite de consulta pública previa relativa a la elaboración de una norma de comercialización del aceite de oliva para la campaña 2026/2027, con el fin de recabar la opinión del sector y todos los agentes interesados.
Suelos Vivos
El ministro de Agricultura ha participado en el acto del 30º aniversario de la Asociación Española de Agricultura de Conservación-Suelos Vivos, donde ha subrayado la creciente implantación de la agricultura de conservación, una práctica que ya se desarrolla en más de 9,3 millones de hectáreas y que ha contado con 714 millones de euros de apoyo a través de los ecorregímenes de la Política Agraria Común (PAC) en el último ejercicio.

Según el ministro, "el análisis de estos tres primeros años muestra que los ecorregímenes han tenido una gran aceptación y que, aunque al inicio existían reticencias, los agricultores están comprobando sus ventajas para las explotaciones".
Planas ha destacado que la agricultura de conservación "no solo contribuye a aumentar el carbono orgánico del suelo, sino que también mejora la resistencia de los cultivos frente al cambio climático".
Estas técnicas, como la siembra directa y las cubiertas vegetales e inertes, favorecen la salud del suelo, reducen la erosión, mejoran la eficiencia en el uso del agua y los nutrientes y contribuyen a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero al disminuir las labores de laboreo y el uso de determinados insumos.






