Habitación “Cabin in the Woods” del VolksHotel. En esta habitaicón el huésped duerme en una cabaña en un árbol. Foto cedida por el Volkshotel + Mark Groeneveld.

Habitación “Cabin in the Woods” del VolksHotel. En esta habitaicón el huésped duerme en una cabaña en un árbol. Foto cedida por el Volkshotel + Mark Groeneveld.

Tendencias

Alternativas a los hoteles de siempre

Publicado por: María López Fontanals. EFE/REPORTAJES 28 de septiembre de 2015

En la ciudad holandesa de Ámsterdam, jóvenes emprendedores ofrecen hoteles alternativos que van, desde los integrados en barrios y asequibles económicamente, hasta  habitaciones psicodélicas,  pasando por cuartos secretos en una biblioteca o dormir en un tranvía…

Nuevos alojamientos creativos, e incluso a veces extravagantes propuestas, están surgiendo en Ámsterdam como alternativa a los tradicionales hoteles. Lo hacen de la mano de jóvenes empresarios que apuestan por modelos de alojamiento más modernos, alejados de los estándares y homogeneidad de las cadenas, y que también enriquecen el panorama turístico de la capital holandesa.

Se trata de una nueva tendencia con propuestas imaginativas y acorde con los requerimientos e intereses de los nuevos huéspedes. Un viajero de perfil moderno que busca experiencias personalizadas y especiales, y tarifas más competitivas, sin descuidar el confort y el placer por los pequeños detalles.

Espacios públicos integrados en el barrio

Son establecimientos que, a diferencia de las estructuras cerradas y prácticamente reservadas para los huéspedes de los tradicionales alojamientos, buscan la integración del público local en sus instalaciones y la interacción entre huéspedes y ciudadanos, con espacios compartidos, como cafeterías y restaurantes, y programas de actividades y eventos.

Así por ejemplo el Volkshotel reúne en un mismo edificio alojamiento, restaurante, cafetería con espacios para trabajar y salas públicas de reuniones, además del club musical “Canvas”.

Ubicado en la zona este de Ámsterdam fue sede del periódico holandés “De Volkskrant” y, durante la década de los setenta y ochenta del pasado siglo “un edificio ocupado por artistas, diseñadores y DJs que devolvió la vida al barrio, convirtiéndolo en un lugar vivo con talleres, exposiciones y conciertos”, explicó a Efe su relaciones públicas, Janneke Heijer.

Por eso, cuando se construyó el hotel en 2007 decidieron “mantener los 85 estudios de artistas del edificio contiguo y el carácter público del edificio, que hoy sigue integrado en la actividad del barrio y la ciudad”, añadió.

Habitación Hotel Lloyd. Foto cedida por el Hotel Lloyd.
Habitación Hotel Lloyd. Foto cedida por el Hotel Lloyd.

Además, con la voluntad de mantener “el espíritu creativo y artístico” del lugar, “Bas van Tol se encargó de diseñar los interiores, inspirados en el pasado periodístico del edificio, y nueve artistas realizaron el diseño exclusivo de nueve habitaciones especiales, las más demandadas por los clientes”, explicó Heijer.

Siguiendo una línea similar, aunque se trata de un albergue con precios más asequibles y sobre todo destinado a grupos y largas estancias, el Wow Hostel, situado en la parte oeste de Ámsterdam, cuenta entre sus huéspedes con jóvenes estudiantes de arte, música y diseño, de procedencia internacional, que “aportan valor al barrio”, explicó a Efe el gerente, Marnix Putman.

“Queremos interactuar con el barrio, mantener el albergue vivo y enriquecer la experiencia viajera y la de los vecinos, a través de exposiciones, conciertos, desfiles de moda de jóvenes diseñadores y talleres”, comentó Putman.

Arte y diseño exclusivos

Estas nuevas propuestas hoteleras, no solo se caracterizan por abrir sus instalaciones a viajeros y locales, sino que además suelen contar con una estética y un diseño urbano que rompe con las líneas de los alojamientos de antaño.

Al igual que los anteriores, el Lloyd Hotel y el Hotel The Exchange, ambos situados en el centro de la ciudad, cuidan sus interiores y habitaciones, diseñados para un tipo de clientela más vanguardista y sofisticada.

El Lloyd Hotel & Cultural Embassy, cosmopolita y refinado, se ubica en un edificio histórico construido en 1921 como hotel para inmigrantes, que más tarde se convirtió en centro de cuarentena, refugio para judíos en 1939, e incluso prisión durante la Segunda Guerra Mundial.

Una historia que cuenta la exposición permanente del actual hotel, “construido en 2004 por el estudio de arquitectura MVRDV y diseñado por más de 50 artistas holandeses “, explicó a Efe Suzanne Oxenaar, comisaria de arte y una de las fundadoras de este hotel y también del Hotel The Exchange, diseñado por estudiantes de diseño de moda.

Para Oxenaar, el objetivo del hotel, “el primero en el mundo en incluir habitaciones de 1 a 5 estrellas, con precios que van desde los 65 a los 500 euros, es crear sinergias entre la cultura holandesa y los viajeros, a través de propuestas artísticas y actividades culturales”.

No son lo que parecen

Pensar los hoteles desde la creatividad e ir más allá, es lo que se propusieron Bruno Bont y Tijmen Receveur cuando definieron su propuesta de alojamiento en Ámsterdam con el Hotel not Hotel. “Queríamos romper con los cánones de alojamiento y las habitaciones comunes para ofrecer al viajero una experiencia difícil de olvidar”, explicó a Efe Tijmen Receveur.

“El huésped de este establecimiento puede dormir en una casa de estilo español, que no es una casa; en un antiguo tranvía, ubicado en el hall del edificio, o en una biblioteca con habitaciones secretas”, explicó Receveur.

Habitación “Crisis Free House” que protege de cualquier crisis, del artista Arno Cohenen. Foto cedida por el Hotel Not Hotel.
Habitación “Crisis Free House” que protege de cualquier crisis, del artista Arno Cohenen. Foto cedida por el Hotel Not Hotel.

Un diseño realizado por “el grupo de diseñadores Collaboration 0, formado por estudiantes de la Escuela de Diseño de Eindhoven, aunque el nombre del hotel y el del bar, Kevin Bacon, en honor al actor más conectado de Hollywood, fueron ideas que surgieron entre amigos”, añadió.

Una experiencia similar es la que los viajeros pueden disfrutar en las nuevas instalaciones del barco hotel Amstel Botel, desde que sus promotores decidieron “ampliar la oferta de habitaciones y crear algo diferente”, explicó a Efe su director, Henk Kwaad.

Por eso, desde el pasado 2 de julio, los clientes se pueden alojar en apartamentos ubicados en el interior de las letras Botel que anuncian el hotel”, añadió.

“Cinco apartamentos diseñados por artistas con conceptos diferentes que van, desde propuestas familiares con rampas de monopatín en la letra B, un apartamento pensado para cinéfilos en la letra E, o la L con una atmósfera más íntima inspirada en la estética japonesa”, explicó Kwaad.

Secciones : Hoteles Turismo