Andalucía lidera la pujanza de los llamados ‘agroinfluencers’ o creadores de contenido en el medio agrario. El olivar y los hortofrutícolas de Almería son los principales escenarios para captar seguidores.
“El campo ya no sólo labra la tierra, ahora también domina las pantallas”, declara a EFE Miguel Ángel Herguedas, cofundador de la agencia Integral Media, autora de un estudio que constata el auge de los llamados ‘agroinfluencer’ en España.
A partir de datos del INE, del Censo Agrario, del Ministerio de Agricultura y análisis exploratorio de las principales redes sociales y plataformas digitales, Andalucía se ha consolidado como líder indiscutible en el ecosistema de estos creadores de contenido, con una cuarta parte del total nacional.
Detrás del liderazgo andaluz convergen dos causas que se consideran como determinantes. La primera es la provincia de Almería, con la mayor concentración de agricultores menores de 40 años en activo de España y un modelo productivo hortofrutícola de alta intensidad tecnológica.

En esta provincia ha crecido una generación de agricultores digitalmente nativos que documentan su trabajo con la misma naturalidad con la que manejan un invernadero de precisión.
“Detrás de cada hortaliza hay mucho esfuerzo y sacrificio, y también una historia familiar detrás de cada producto, pero es necesario ponerla en valor y elevar la autoestima”, explica la almeriense Lucía Morales, hija y nieta de agricultores y que tras estudiar Empresariales, ahora trabaja como responsable de marketing en una empresa hortofrutícola almeriense.
El segundo motivo es el olivar andaluz, que ha encontrado en los vídeos de campaña, almazara, precio en origen y maquinaria, un formato con altísima repercusión. Es el caso, por ejemplo de Alberto Rojas, cuarta generación de agricultores cordobeses que explota un olivar y cultivos extensivos en Córdoba.
Con su perfil en redes sociales, Agriproducción, acumula ya más de 100.000 seguidores, con los que interactúa a diario sobre el seguimiento de las cosechas y también de la revolución tecnológica que ha traído la agricultura 4.0.
La falta de relevo generacional
“Lo principal es darle voz a los agricultores, pero al mismo tiempo me interesa lanzar mensajes en positivo para atraer a los jóvenes al campo, es una actividad poco valorada pero que es muy agradecida y que te reporta mucho bienestar”, explica este cordobés de 28 años subido a un tractor en su explotación de girasoles.
La comunicación digital en el sector primario pone el foco también en la que es la principal amenaza de la agricultura española y europea: la falta de relevo generacional.
La edad media de los agricultores en España ronda los 60 a 62 años, más del 40 % de los titulares de explotaciones supera los 65 años y apenas un 4 u 8 % tiene menos de 41 años. Estos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) alertan de que cerca del 70 % de los agricultores actuales se jubilará en la próxima década.
“Yo soy optimista sobre el futuro más inmediato; es cierto que son muchas las dificultades para incorporarse como titular de una explotación, pero yo creo que los jóvenes cada vez están apreciando más las ventajas de todo tipo que entraña trabajar en el campo”, apunta Lucía Morales.
Agroland; un evento de "agroinfluencers"
Miguel Ángel Herguedas es también el promotor de Agroland, el evento más novedoso y disruptivo de 'agroinfluencers' en España. Un fenómeno que no es local ni coyuntural.
Los últimos informes de la Comisión Europea al respecto concluyen que ser agricultor en redes sociales no consiste únicamente en tener voz o divertirse, sino en invertir en los demás compartiendo el estilo de vida, las experiencias y los conocimientos agrícolas, sentando las bases para atraer talento al campo.
“En España, ese proceso ya tiene nombre, cara y millones de seguidores”, manifiesta Herguedas.
Agroland celebrará este año su encuentro anual el 28 y 29 de octubre en la Finca “El Valenciano” en Carmona (Sevilla). El evento reunirá a más de 300 participantes (creadores de contenido con presencia nacional, empresas del sector agroalimentario y agricultores y ganaderos profesionales) en una experiencia diseñada para ocurrir donde siempre debió ocurrir: en el campo de verdad, con sus protagonistas reales.





