Ángeles Parra es directora de BioCultura y secretaria general de la Asociación Vida Sana.

Ángeles Parra es directora de BioCultura y secretaria general de la Asociación Vida Sana. Efeagro

Sector Ecológico

25 años en compañía de Efeagro

Publicado por: agro 22 de junio de 2015

En este artículo de opinión, Ángeles Parra, directora de BioCultura y secretaria general de la Asociación Vida Sana, resume la evolución del mercado orgánico en nuestro país.

El sector ecológico se mueve, no está estancado, no ha tocado techo. Se mueve, y mucho. Los datos muestran, sin lugar a dudas, que se trata de un sector en continuo crecimiento y expansión. Su secreto es que se trata de un universo que es la misma esencia de la eco-nomía del bien común. Y la bola no para de crecer porque la ciudadanía se suma a ese concepto. Estamos viendo cómo nuestra sociedad, nuestra política, nuestro consumo… se está transformando a pasos agigantados. El sector “bio” está en la vanguardia.

En otros tiempos, al principio del movimiento, los consumidores de alimentos ecológicos tenían un perfil muy concreto. Hoy, sin embargo, adquieren productos orgánicos todo tipo de individuos, de familias, de diversas procedencias, idiosincrasias, orígenes, religiones, etc. Y los ecoemprendedores que capitanean este sector son gente joven, muy dinámica, muy creativa. Su principal leitmotiv no es el lucro. Eso ya está completamente anticuado. Es cutre sólo mirar por la cuenta de beneficios…

En la imagen, un agricultor ecológico gallego. EFE ARCHIVO/Brais Lorenzo
En la imagen, un agricultor ecológico gallego. EFE ARCHIVO/Brais Lorenzo

En el mundo agrario, aunque es verdad que muchos agricultores se han pasado a lo ecológico porque ven en el sector mayores garantías de futuro, también es cierto que, al ver los beneficios medioambientales, sanitarios y sociales de la agricultura orgánica, esos mismos agricultores que hicieron el cambio para poder rentabilizar mejor su trabajo… se han convertido en grandes defensores de lo biológico. El sector orgánico también nos ayuda a luchar contra la crisis climática, contra la desertización rural, contra las altas tasas de cáncer que hay entre el campesinado (por culpa de la exposición a agrotóxicos)… Esto no hay quien lo pare.

España, principal productor de Europa

Son tiempos de cambios, de dar pasos hacia adelante, de atrevimiento… La ciudadanía está harta de que le tomen el pelo. La gente se plantea otras formas de hacer política, otras formas de consumir, otras formas de medicina, otras formas de educación, otras formas de eco-nomía, otras maneras de comunicación… No sirven los viejos baremos. Bob Dylan ya cantó hace tiempo: “Los tiempos están cambiando”. España es el principal productor europeo pero nuestro consumo interno es todavía pequeño. Sin embargo, esto puede cambiar muchísimo en muy poco tiempo. También el Muro de Berlín cayó en cuestión de minutos cuando se dieron las circunstancias adecuadas.

Hoy adquieren productos orgánicos todo tipo de individuos, de familias, de diversas procedencias, idiosincrasias, orígenes, religiones, etc

En los próximos años, el consumo y la producción de alimentos ecológicos en nuestro país continuarán creciendo, de forma exponencial. Sin embargo, es obvio que esa tendencia convivirá con el hecho de que se siga consumiendo comida basura. Ambas tendencias convivirán. Es el signo de los tiempos. Mientras crecen y se amplían las tendencias regeneradoras, el Viejo Régimen se resiste a perder su poder, su influencia y su dominio, y no sólo en términos económicos. Veremos cómo nuevas formas de hacer política crearán legislaciones que discriminarán positivamente la producción ecológica, mientras los lobbies de las grandes empresas del agro industrial intentarán aferrarse locamente a sus antiguos privilegios. Las momias del pasado buscarán nuevas estratagemas para convencernos de que pesticidas, transgénicos y aditivos son necesarios. Nos tildarán de utópicos. Pero la verdadera utopía, como ya dijo Edward Goldsmith hace unos años, es pensar que es posible que este sistema, tal como está ahora, pueda sobrevivirse a sí mismo durante mucho tiempo más. Se puede engañar a muy poca gente durante muy poco tiempo, pero no a mucha gente durante muchísimo tiempo.

Y desde aquí queremos agradecer a todos aquellos que han contribuido, cada uno a su manera, en la revolución de la agricultura orgánica en nuestro país. En ese sentido, mención aparte merece Efe Agro, que, desde su nacimiento (y ya van veinticinco primaveras), siempre ha estado ahí cuando les hemos requerido para dar a conocer las luchas del sector y también BioCultura y este universo ecológico a cuyas espaldas ya hay millones de ciudadanos, productores, chefs, periodistas, doctores, científicos, etc. Que sean 25 años más y que los logros del universo orgánico sigan apareciendo en los comunicados de esta agencia que ha tenido un peso muy importante en dar a conocer las virtudes de la producción y la alimentación “bio”.