La Comisión Europea (CE) ha enviado a Estados Unidos una lista de productos -entre ellos alimentarios- a los que espera que reduzca o elimine los aranceles del 15 % que aplica a la mayoría de las exportaciones europeas sobre la base del pacto comercial entre las partes, informaron este lunes fuentes comunitarias.
Aunque la Comisión Europea no ha revelado los productos exactos para los que ha pedido una reducción de los aranceles, según medios como Euractiv o Euronews estarían incluidos alimentos como el aceite de oliva, el vino, los licores, el queso Roquefort y la pasta.
También bienes como equipamientos médicos o maquinaria industrial.
Según Bruselas, los productos para los que se pide esa reducción de aranceles son también importantes para la economía de Estados Unidos.
El acuerdo comercial entre Bruselas y Washington, alcanzado el 27 de julio de 2025 y que entró en vigor el pasado 1 de julio, establece que Estados Unidos puede exportar a la Unión Europea (UE) sus bienes industriales libres de aranceles, a cambio de aplicar un gravamen del 15 % a la mayoría de los productos de la Unión.
La lista de exportaciones para las que se solicita ahora una rebaja ha sido elaborada teniendo en cuenta los intereses de la Unión Europea y las posibilidades de aumentar las exportaciones de la UE, indicaron fuentes europeas, que confiaron en poder lograr el mejor resultado y un compromiso por parte de Washington.
Por otra parte, reconocieron que Estados Unidos ha señalado, por su parte, una serie de cuestiones que considera barreras no arancelarias europeas.
Las mismas fuentes destacaron el diálogo que existe entre las partes sobre esos temas.
Según datos de la Comisión Europea, el pacto cerrado el pasado año ha logrado proteger los flujos comerciales y las inversiones entre las partes frente a un conflicto comercial impredecible y en escalada, así como salvaguardar los intereses económicos fundamentales de la UE.
El volumen comercial entre las partes en 2025 se situó en los 1,8 billones de euros, un aumento del 4,5 %.
La UE exportó a EE. UU. más bienes de los que importó pero en servicios, Estados Unidos mantuvo su posición de proveedor dominante.
El acuerdo comercial lo cerró la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, con el presidente estadounidense, Donald Trump, para evitar el arancel del 25 % que el republicano amenazó con imponer al inicio de su guerra comercial.
Más aranceles a Canadá por los efectos de los incendios
Por otro lado, el presidente Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva para imponer un arancel del 50 % a la mayoría de los productos importados de Canadá, medida que entrará en vigor dentro de treinta días y excluye, entre otros, la energía, la potasa, los minerales críticos y el pescado.
Este impuesto adicional se une al régimen arancelario vigente desde febrero, cuando Trump impuso un gravamen general del 10 % después de que la Justicia suspendiera los aranceles implementados en virtud de leyes de emergencia.
La nueva medida mantiene exentos productos como la energía, la potasa, los minerales críticos y el pescado, pero alcanza a algunos protegidos hasta ahora por el tratado con Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En su cuenta de Truth Social, Trump había amenazado a Canadá, el viernes pasado, con nuevos aranceles por el humo de los incendios forestales que afectó el norte y el este de Estados Unidos durante el fin de semana.

El mandatario republicano acusó al Gobierno canadiense de no gestionar adecuadamente sus bosques y sostuvo que el humo de esos incendios ha deteriorado la calidad del aire en territorio estadounidense, con un costo "incalculable".
Los incendios forestales registrados este verano en las provincias canadienses de Manitoba, Saskatchewan y Ontario generaron extensas columnas de humo que alcanzaron varios estados del norte de Estados Unidos, al afectar la calidad del aire y provocar alertas sanitarias en ciudades del Medio Oeste y el noreste del país.
Sin embargo, la Casa Blanca justificó la decisión al afirmar que Canadá mantiene prácticas comerciales que considera "perjudiciales" para Estados Unidos.
Entre ellas incluye las restricciones al acceso de productos lácteos estadounidenses, elevados aranceles a determinados bienes agrícolas e impuestos sobre servicios digitales, además de haber respondido con represalias a anteriores medidas comerciales adoptadas por Washington.
Así mismo, el texto endurece las sanciones contra el transbordo de mercancías para eludir los aranceles, al asegurar que los bienes que sean desviados a través de terceros países para evitar el pago del gravamen estarán sujetos a un arancel adicional del 40 %.






