Esta imagen de colores muestra el arcoiris sobre el cielo de Cracovia -Polonia- con el castillo de de Wawel al fondo. Su autora, Patricia Muñoz, nos explica que, antes de marcharse de ese destino, el cielo polaco le “regaló esta postal a modo de despedida”.
"Es curioso como una simple firma en un destino elegido casi al azar, puede convertirse en la mejor experiencia de tu vida. Viví 9 meses en Cracovia en mi último año de carrera, de Erasmus. En sólo dos semanas supe que me había enamorado de la ciudad. Su luz, su vida, sus calles, su dragón y su historia me conquistaron y alargaron mis estancia unos meses más de los que había planeado. Me vio llorar, reír, crecer y levantarme de las caídas propias de independizarse por primera vez. Y por eso es, sin duda, mi segunda casa. Tanto, que no he podido aguantar ni un mes más sin abrazarla y el 16 de julio vuelvo a su plaza a decirle que gracias a ella, miro la vida con otros ojos.
Una semana antes de marcharme de la pequeña Polonia hacia mi Madrid, el cielo polaco me regaló esta postal a modo de despedida. Por eso, no hay mejor fotografía para contar todo lo que fue este rincón del este durante los meses en los que se forma una vida". Patricia Muñoz
Algunos datos
Antigua capital y la tercera ciudad más grande de Polonia, ubicada al sur del país, recibe a los turistas con numerosas propuestas culturales. Se sitúa en un lugar rocoso desde el que se puede ver el río Vístula y propone pasear por su caso antiguo, declarado como Lugar protegido de la Historia Universal por la Unesco, según Turismo de Polonia.

Todo buen turista que se precie debe visitar también la catedral de Wawel. Construida en el siglo XI, este espacio alberga, en una tumba de plata, los restos del patrón del país, Estanislao -asesinado por el rey Boleslav el Calvo (siglo XI)-. Además, aquí se puede contemplar una amplia colección de tapices, retratos y otros objetos preciosos.
La ciudad también invita a pasear por Rynek Glowny, una gran plaza salpicada de músicos ambulantes, estudiantes y pequeños grupos de turistas. En este espacio se encuentra el Sukiennice, o la Lonja de las Pañerías, donde se pueden adquirir piezas de arte local y souvenirs.
Otro de los grandes reclamos de la ciudad es el restaurante Wierzynek, “el más antiguo en operación continua de Europa”, según la web de turismo. Data de 1.364 y ofrece distintas especialidades gastronómicas locales en un escenario diseñado a base de candelabros, viejas armaduras de guerra y relojes.
Pasear por el mercado medieval “más grande de Europa”; contemplar las originales murallas de la ciudad; visitar la Puerta Florian; o recorrer el distrito Kazimierz -uno de los principales centros de religión, cultura y aprendizaje judíos desde el siglo XV- son otras de las propuestas.






