Dicen que la crisis agudiza el ingenio. Y aunque la posibilidad de intercambiar tu casa con la de otra familia para ir de vacaciones no es nueva, la situación económica ha animado a muchos viajeros a sumarse a esta tendencia.
Pasqual Velert es uno de los 2.300 internautas que han registrado su vivienda en la página web IntercambioCasas.com. La propuesta de este portal es bien sencilla: basta con pagar la cuota de registro -que se puede hacer por un año o por tres meses-, indicar las características de tu vivienda, subir algunas fotos de la misma y encontrar una familia que viva habitualmente en el lugar al que deseas ir de vacaciones y que esté dispuesta a disfrutar de unos días de descanso en tu casa.
A través de este sistema, Pasqual y su familia pasaron 15 de vacaciones en Islandia, una experiencia que resume como "fantástica" y que reconoce que fue mucho más asequible que si se hubieran alojado en un hotel. El intercambio se cerró con la formalización de un documento para dejar por escrito las condiciones del mismo y fue más allá de la casa: ambas familias intercambiaron además sus respectivos vehículos, lo que permitió a Pasqual planear un recorrido por Islandia.
"Ellos también acabaron muy contentos", nos cuenta Pasqual sobre la experiencia de la familia islandesa que "buscaba sol y playa" y vieron satisfechas sus necesidades en la casa de Moraira (Alicante) de la familia Velert.
Pasqual reconoce que la idea de dejar tu casa a desconocidos puede dar un poco de miedo en un principio, pero que el hecho de pagar una cuota por el registro -lo que da cierta seguridad frente a estafas-, la firma de un documento de intercambio y la posibilidad de escoger una vivienda de características similares a las de la tuya acaban ayudando a decidirse a hacerlo. Tras el primer viaje a Islandia, ahora se han lanzado a la búsqueda de una familia londinense que quiera conocer Alicante.
Una opción cada vez más popular
Desde que el portal Home Exchange abriera su versión en español en 2006, el número de propiedades registradas en España ha pasado de 200 a 2.300, un incremento que, según Violeta Díaz, directora del portal en España, demuestra que "los españoles están abiertos a utilizar estos servicios por el atractivo económico, pero también por la manera diferente de viajar".
En estos años, algunas de las familias registradas han protagonizado más de una veintena de intercambios, un sistema que "para muchas familias se convierte en la única manera de marcharse de vacaciones y les permite disfrutar de muchas experiencias", confirma Díaz.
Un barco fondeado en un río o una autocaravana, ideal para adentrarse en paisajes inhóspitos como los australianos, son algunas de las propuestas menos convencionales para aquellos que buscan un alojamiento diferente.
Quienes dispongan de una casa de las consideradas "de lujo" pueden acceder al portal Home Exchange Gold que, con una inscripción más elevada que para el servicio regular, permite el acceso a viviendas que destacan por su diseño o instalaciones o por incluir servicio doméstico y hasta chófer.
Otras alternativas
Como coincidir en fechas y destinos con otra familia no es siempre fácil, internet pone a disposición de los viajeros alternativas como la de la popular Airbnb. Con más de 300.000 propiedades registradas en ciudades de 192 países, la página propone alojamientos para todas las necesidades: de apartamentos a castillos, por periodos de tiempo que pueden ir de una noche a meses.
Para disipar las posibles desconfianzas de los usuarios acerca de la calidad de un alojamiento, Airbnb incluye en su página un sistema de evaluación y presume de contar con un gran servicio de atención al cliente para resolver eventuales incidencias.
Sólo durante 2012, cuatro millones de usuarios encontraron alojamiento gracias a Airbnb en sitios tan dispares como Madagascar, Fiji o Nepal. Los responsables de la página se esfuerzan además por que los usuarios encuentren hospedajes que se salen de lo habitual. Para ello elaboran listas en las que recopilan alojamientos tan variopintos como edificios con formas raras, hogares "cavernícolas" o casas árbol.
Más de más de 15.000 destinos y 170.000 alojamientos es la propuesta de Housetrip, que aunque ya lleva unos meses funcionando en España, se presenta estos días de forma oficial. Sin los estrictos horarios de entrada y de salida de los hoteles tradicionales y con un amplio abanico de precios, este portal añade una seguridad adicional a la reserva: el pago se realiza 48 horas después de la estancia. Además, la relación con el propietario va más allá de la mera negociación de precio y entrega de llaves. La idea es que el huésped se sienta arropado por una persona que conoce la ciudad en la que va a pasar sus vacaciones y que le puede ayudar a descubrir lo más genuino de la zona.
Para acabar este repaso de búsqueda de alojamientos, no podemos dejar de citar la auténtica solución anticrisis: Couchsurfing. Cinco millones de usuarios registrados, o lo que es lo mismo, cinco millones de voluntarios que ofrecen alojamiento en su propia casa totalmente gratis, forman parte de esta red que promueve el intercambio entre culturas y que ofrece una experiencia vital más allá de un techo donde dormir.






