Benavides de Órbigo (León), El Torno (Cáceres) y Martiago (Salamanca) son tres municipios que comparten su pasión por sus tradiciones y han puesto en marcha iniciativas similares para recuperar vocablos rurales de una manera muy peculiar: reproduciéndolas en espacios públicos sus calles.
Por ejemplo, en el municipio leonés "camandulero" significa zalamero y en el salmantino un "abrañal", términos que forman parte de su historia y ahora, gracias a iniciativas de recuperación, también de su presente.
Estas propuestas, además, posicionan a estos pueblos en el mapa turístico, que luce con orgullo las palabras que tanto valor e historia les han dejado sus antepasados.
Palabras de antes en las llaves de paso
"Acuchando palabras" es el nombre del proyecto que busca mantener las palabras locales y su legado a través del tiempo en el municipio de Benavides de Orbigo (León).
En este pueblo de poco más de 2.300 habitantes y gracias a la sinergia de las ideas de los vecinos y la publicación del libro "El Habla de Benavides y su entorno", del benavidense Santiago Rubio Pérez, la Asociación Cultural Ajuve comienza a plasmar en las llaves de paso de agua de las casas del pueblo sus propias palabras.

"Camandulero" -zalamero-, "prestar" -gustar o agradar- y "atropos" -telares-..., suman más de 100 palabras que los vecinos eligen por "relación con la familia, su profesión o porque las oían decir a sus abuelos y les gusta conservarlas", ha explicado a Efeagro la responsable de la iniciativa de la Asociación Cultural Ajuve, Carmen García.
Frases para recordar
Una iniciativa similar se está llevando a cabo también desde hace cuatro años en el municipio de El Torno (Cáceres) en la comarca del Valle del Jerte, donde reproducen expresiones coloquiales en los más de 40 bancos ubicados en dos paseos con miradores.
Esta tarea se ha llevado a cabo desde la Asociación Sociedad La Amistad de El Torno en colaboración con el ayuntamiento, para recuperar el legado histórico y, particularmente, la recuperación del habla local torniega, que se enmarca dentro del alto extremeño, señala su presidente, Pablo Muñoz.

Muñoz, licenciado en filología hispánica y aficionado de la cultura extremeña, ve muy importante mantener todo este legado y en especial la manera de hablar vernácula, "porque si conocemos nuestra historia podemos mirar con más propiedad hacía el futuro".
¿Te compro una palabra?
En el municipio de Martiago (Salamanca), la Asociación Cultural Tres Puentes Risco puso en marcha el proyecto "Te compro una palabra", en la que los vecinos, por una cantidad simbólica, acuñan palabras en sus viviendas, hasta el momento más de 60 palabras.
Toda una hazaña rematada por los propios vecinos, quienes encargan una palabra a través de la asociación y después con la ayuda de un molde pintan en tablas de maderas que eligen ellos mismos, ha destacado la presidenta de la asociación, Petri Soravilla.

Este particular diccionario al aire libre recoge palabras como "escalambroño" columpio, "chapallo" charco de agua y "abrañal" agujero, con el fin de que las generaciones venideras "no las olviden y las tengan siempre presentes", ha puntualizado.
La historia y las tradiciones hacen ricos a los pequeños municipios con acciones como estas, medidas destinada a no olvidar las palabras que reflejan un pasado y un presente disponible para los vecinos y de todo aquel que busque enriquecerse de una cultura rural que aún sigue viva.









