El secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, considera que estamos en un momento de ganas y de hambre por parte de las empresas y los sectores; estamos en un momento en el que la economía no nos va mal, ganamos puntos respecto a otras potencias europeas y estamos haciendo bien las cosas.
Así lo ha defendido en la apertura de la última edición de los Diálogos EFE, titulado "Competitividad de la industria española: El ejemplo del sector de las bebidas refrescantes en nuestro país", celebrado este miércoles.
En su intervención, García Brustenga ha señalado que "la geopolítica y los eventos que hemos tenido desde la covid, como las guerras y la hipercompetitividad de Asia y China, han hecho que Europa y España tengan un foco superior al que estamos acostumbrados en reindustrializar y tener una autonomía estratégica abierta.
Según el secretario de Estado, "se trata de ser un agente importante en el tablero. Con el proyecto de Ley de Industria y Autonomía Estratégica se trata de renovar la Ley del 92, que tenemos ahora vigente, y ponernos al día de muchas cosas".
"Ojalá que fuera un pacto de Estado en el que estuviésemos las fuerzas mayoritarias; sería un mensaje, para dentro, de orgullo, y para fuera, a Europa y al mundo, de que queremos ir en esta línea", ha añadido.
"El ciclo económico que nos ha tocado es el digital, aunque la Inteligencia Artificial y la emergencia climática" han provocado "una revolución adicional", ha apuntado, "lo que hace que una proporción muy alta de las innovaciones y los cambios en la industria provengan de estos dos temas".
En este sentido, ha recordado que por mucho que se haga en políticas públicas, es necesario que la industria aborde este reto, que "cada persona y empresa, cada equipo coja la responsabilidad de transicionar hacia el nuevo modelo e invierta. Sin ellos no haríamos nada".
Respecto a la posición comunitaria, ha subrayado que "la política industrial es nueva en Europa y hay que ponerse de acuerdo los 27 y hay abordajes diferentes entre los países. Pero hay un hecho, y es que sabemos que lo que sale de Europa, sale bien hecho. Y España está ahí".
"En la Unión Europea (UE) somos fiables y hay seguridad, calidad industrial, experiencia de cliente, estándares sociales y ambientales, respetando la autonomía de cada territorio y su cultura. Eso nos hace ser el sitio más regulado, pero es que nos gusta el efecto de esta regulación, aunque hay que simplificar muchas cosas", ha defendido.
A lo largo del encuentro, responsables y expertos de la cadena agroalimentaria, la innovación y las empresas han destacado el alcance y la dimensión de la industria de las bebidas refrescantes en las pequeñas y medianas empresas, así como en el territorio en el que está presente.

La directora General de Estrategia Industrial y de la Pequeña y Mediana Empresa en el Ministerio de Industria y Turismo, María Teresa Parejo, ha remarcado que el arraigo del tejido industrial en el territorio es "fundamental", así como apostar por las "pymes", para hacer "visión de país" y "permear".
"Todos tenemos un papel que jugar", ha constatado Parejo, para quien las empresas contribuyen a que el país "sea mejor".
Por su parte, la directora general de la Asociación de Bebidas Refrescantes (Anfabra), Beatriz Blasco, ha explicado que el tejido industrial de las bebidas refrescantes es "profundamente diverso": El 52 % son pequeñas y medianas empresas y "todas ellas" tienen un "profundo" arraigo en el territorio; el 90 % de las bebidas refrescantes en España se producen aquí".
El director de Innovación y miembro del Comité de Dirección del centro tecnológico Ainia, Andrés Pascual, ha planteado que el futuro "se construye desde el presente" y el sector "está trabajando muy bien" en áreas como la sostenibilidad y la digitalización.






