«A nivel nacional esperamos un mayor consumo que el año anterior», ha señalado el presidente de la Ceeap, José Miguel Moreno Nieto, quien ha recordado que sólo en Madrid se estima hacer unas ventas superiores a los 330.000 kilos de este tipo de productos. Sus cálculos apuntan a un «incremento considerable en la venta de buñuelos» que ya se está percibiendo en las tiendas, mientras que los huesos de santo se mantendrán en torno a las mismas cifras que en anteriores ejercicios.
Caso distinto es el de Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares, donde los panellets son la estrella y se prevé que su consumo continúe en niveles similares a los del año pasado.
De hecho, desde el Gremio de Pastelería de Barcelona han destacado «la estabilidad» de las ventas, que rondarán nuevamente los 250.000 kilos de «panellets«.
Halloween se suma a las ventas
Precisamente la popularización en España de esta costumbre llegada de Estados Unidos ha llevado a los pasteleros industriales a subrayar en rojo esta fecha en su calendario. El presidente de Asemac, Felipe Ruano, ha defendido que en el caso de la industria, los dulces tradicionales por Todos los Santos dan señales de «decadencia» desde hace años, por lo que Halloween supone una oportunidad para compensar la caída del negocio.
«Todo lo relacionado con Halloween tiene demanda en estas fechas, sobre todo por parte de familias con niños. Hacemos postres, pasteles y tartas con motivos relacionados con calabazas, dibujos sorprendentes… La gente joven tiende más a comprar estos productos, mientras que los mayores consumen dulces tradicionales», ha explicado.









