Imagen de un reparto de Shopopop. Efeagro/Cedida por la compañía

ALTERNATIVAS EN EL REPARTO A DOMICILIO

El nuevo reparto se aleja de las grandes apps en coche y con límite de envíos

Publicado por: EFEAGRO/ Celia Arcos 25 de septiembre de 2022

En coche, con límite de envíos y por barrios concretos; así es como las nuevas plataformas de envío a domicilio de alimentos se quieren alejar de las grandes empresas de reparto para ganar espacio en un sector que aumentó con la pandemia y que ahora busca asentarse.

En el mercado del reparto a domicilio ya existen diferentes aplicaciones que ofertan desde el envío de alimentos a partir de los denominados 'supermercados fantasmas' como Gorillaz o Getir, hasta otras que han añadido a sus catálogos tiendas de alimentación e hipermercados, como Glovo.

Ahora, la novedad llega a España desde Francia, donde se encuentra la empresa Shopopop que quiere alejarse de esas otras aplicaciones ya asentadas en el país a través de estrategias que les diferencien como el usar el coche para hacer el reparto.

La alternativa llega en un momento en el que el sector del reparto vive unas semanas convulsas debido a la multa que ha recibido Glovo de casi 79 millones de euros por tener a 10.614 trabajadores como falsos autónomos.

Y también de la salida del mercado de otras empresas de envío a domicilio como GoPuff, que realizó el pasado agosto un ERE.

En el caso de Shopopop, llegaron en 2016 a Francia y desde entonces hacen un balance muy positivo, que se ha extendido a otras ciudades europeas como España, donde desembarcó el pasado enero.

La idea de esta nueva aplicación se basa en la economía colaborativa; ponen al servicio del pequeño comercio, en concreto tiendas de alimentos frescos como fruterías y carnicerías, el servicio de los que denominan "shoppers", usuarios que se ofrecen para hacer los repartos.

Repartidor de comida a domicilio. Pexels

A pesar de que también se pueden encontrar los productos de otros establecimientos como floristerías, el 94 % de las tiendas que se ofertan en la aplicación son de alimentación.

El método de reparto para crear comunidad

Su engranaje comienza cuando los responsables de la tienda suben a la aplicación las entregas pendientes, la hora de recogida y la de entrega en la casa del cliente; este servicio salta en la aplicación del "shopper", que antes, al registrarse, a debido dibujar un mapa de los trayectos que suele hacer con el coche.

Con ello, según detalla en declaraciones a Efeagro la responsable de la empresa en España, Clara Lloveres, intentan que los repartidores hagan envíos que no se salgan de su ruta diaria para "no añadir más tráfico a las carreteras".

Los repartidores no tienen ninguna compensación económica más allá de un precio que oscila entre los cuatro y los cinco euros, para amortizar los kilómetros recorridos durante el trayecto, con ello pretenden no "profesionalizar" esta labor, sino "crear comunidad".

Con este objetivo, Shopopop también limita el número de envíos que puede hacer un repartidor en un periodo de tiempo concreto para "no convertir su uso en un trabajo".

Un modelo que no quiere subir el precio

A diferencia de las aplicaciones tradicionales, este nuevo modelo de negocio basado en la economía colaborativa propone no subir el precio a los productos que oferta en su aplicación, sino que estos sean los que la misma tienda fija.

De esta forma, pretenden dar un paso más para alejarse del resto de las empresas de reparto a domicilio de alimentos que, según apunta Lloveres, sí aumentan varios céntimos o incluso euros el precio en la plataforma.

A parte de no incidir en el precio, Lloveres defiende el uso de la plataforma ahora que el precio de la energía y el combustible se ha encarecido; con Shopopop, la responsable defiende que los pequeños comercios se ahorran el soporte logístico, un gasto económico más.

Todo ello, ventajas o puntos diferenciadores que amplían aún más las alternativas de negocio de un sector en auge tras la pandemia que ahora busca consolidarse.