Puesta de sol en Cabo Rojo. Foto:Isaac Ruiz Santana (foto cedida por Turismo de Puerto Rico)

Puesta de sol en Cabo Rojo. Foto:Isaac Ruiz Santana (foto cedida por Turismo de Puerto Rico)

Caribe

Ruta por los 15 faros de Puerto Rico

Publicado por: Alfonso Rodríguez. EFE/REPORTAJES 8 de octubre de 2015

Los quince faros de Puerto Rico son el legado decimonónico que dejaron los españoles antes del cambio de soberanía a Estados Unidos en 1898. Unas estructuras históricas que representan el deseo de incorporar la isla caribeña a la modernidad en el siglo XIX.

La década de los años veinte del siglo XIX fue el punto de partida para la puesta en marcha de una serie de proyectos de infraestructuras que incluyó la construcción de carreteras, mejora de puertos, el establecimiento de líneas de telégrafo y la creación de una red de alumbrado marítimo que dio paso a los quince faros de la isla de Puerto Rico.

Las autoridades españolas pusieron en marcha, en 1840, un inventario de los puertos que concluiría en 1869 con la publicación de un plan que incluyó el número de faros a edificarse y sus características, antesala de la construcción de los quince que hoy, más de un siglo después, son seña de identidad de Puerto Rico.

En el Viejo San Juan

El más conocido de todos los faros es el del casco histórico de El Viejo San Juan de la capital, que forma parte del conjunto del Castillo de San Felipe del Morro, la fortificación española del siglo XVI construida en el extremo norte del islote de San Juan.

Levantado en 1846 y con una altura de 57 metros, contaba inicialmente con cinco reflectores, aunque el deterioro sufrido hizo necesaria una intervención en 1860 y, con el nuevo siglo, en 1908, se reconstruyó la torre, dañada durante la Guerra Hispanoamericana.

El faro, que cambió de aceite a vapor incandescente y fue electrificado en 1915, tiene visibilidad desde una distancia de 40 kilómetros y su lámpara posee una potencia de 120 voltios.

Cuenta además con un sistema contra apagones que permite mantenerlo encendido aunque se produzcan averías.

El de San Felipe del Morro es el faro más antiguo todavía en funcionamiento y sirve de referencia entre el Cabo de San Juan y las localidades del norte de Puerto Rico de Fajardo, al este, y Arecibo, al oeste, ambas con reconocidos faros también.

Imagen del faro del Viejo San Juan. Foto: Alfonso Rodríguez
Imagen del faro del Viejo San Juan. Foto: Alfonso Rodríguez 

El de Aguadilla, en el extremo noroeste de Puerto Rico y conocido como el de Punta Borinquen, fue inaugurado en septiembre de 1889, pero lo destruyó un terremoto entrado el siglo XX y su estructura actual data de 1922.

Con una altura de casi 20 metros fue levantado en su última versión por la Guardia Costera de Estados Unidos, aunque respetando el modelo de la antigua construcción española.

El de Aguadilla sirve como referencia a las embarcaciones de entrada al Mar Caribe a través del Canal de la Mona que separa a Puerto Rico de la República Dominicana.

En dirección al este se encuentra el Faro de Arecibo, construido en 1898, que inicialmente fue una torre hexagonal y con un foco capaz de alumbrar a más de 25 kilómetros, aunque su deterioro alcanzó cotas graves a finales de la década de los setenta del pasado siglo.

Este faro, también conocido como el de "los Morrillos" por encontrarse en una montaña rocosa conocida como "Punta Morrillo", fue el último construido por los españoles, en estilo neoclásico, de forma rectangular, de 12 metros de ancho por 25 de largo.

Sobre la torre descansa una cúpula en bronce y dentro de ésta una luminaria la cual aún está en uso y, en la actualidad, cuenta con una lente de 190 milímetros que gira cada 5 segundos.

En su interior se pueden observar artículos que fueron encontrados en el fondo del mar, un traje de buzo de 1910 y, en sus paredes, literatura relacionada on la historia del faro y la Guerra Hispanoamericana.

Gran belleza paisajística

El Faro de Cabo Rojo, situado en ese municipio de la punta suroeste de la isla caribeña, se encuentra en un punto aislado, cerca de la playa del Combate, de gran belleza paisajística y alto valor ecológico.

Es uno de los lugares más pintorescos de Puerto Rico, fue construido en 1882 por las autoridades españolas, época desde la que fue degradándose hasta que, en 2002, comenzó su reconstrucción que culminaría en 2007 con la apertura al público con sus originales colores en gris y blanco.

En 1981 fue incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos del Departamento el Interior de los Estados Unidos por el valor de la construcción, cuyo sistema de iluminación original fue traído de Europa.

Conocido en toda la isla sus espectaculares atardeceres y sus acantilados, marca la entrada al Mar Caribe a través del Canal de la Mona por el sur.

De 12 metros de altura, en 1959 se redistribuyeron los espacios de la estructura y, en 1960, se sustituyó el mecanismo de reloj por un motor eléctrico.

Otro de los faros de referencia de Puerto Rico es el de las Cabezas de San Juan de Fajardo, en la punta noreste de la isla. Construido en 1880, el edificio sufrió daños durante la Guerra Hispanoamericana.

Parte de la Reserva Natural de las Cabezas de San Juan se encuentra junto a bahía de bioluminiscencia de Fajardo, famosa por su iluminación durante la noche gracias a la presencia de organismos vivos en el agua, un lugar visitado cada año por miles de turistas.

El faro, incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos por el Gobierno de los Estados Unidos en 1981, se sitúa dentro de terreno del Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico.

El promontorio de Rincón

Inaugurado en enero de 1893, el faro de Rincón o Punta Higüero se ubica en el promontorio más al oeste de Puerto Rico, sobre una estructura que fue destruida por el terremoto de 1918.

Con una nueva torre que data de 1922 y 20 metros de altura, se caracteriza porque todos los que se acercan a este área entre enero y marzo pueden observar, desde el lugar donde se ubica, las ballenas jorobadas que emigran.

En 1993 fue restaurado y convertido en un parque con museo marítimo y mirador para observar las ballenas y la Isla Desecheo.

El Faro de Isla de Mona es, sin duda, otro de los de referencia de Puerto Rico por sus especiales características y por ubicarse en la pequeña isla situada en el Canal de la Mona entre Puerto Rico y la República Dominicana.

Diseñado por el ingeniero español Rafael Ravena, es el único faro construido de hierro y acero en Puerto Rico, estructura que data de 1900 y que fue automatizado en 1973.

Tres años más tarde el faro fue desactivado y reemplazado por un faro moderno, por lo que la estructura se ha deteriorado.

En la isla de Caja de Muertos

Otro de los faros imprescindibles de la lista es el de Caja de Muertos, una pequeña isla de gran belleza y con acceso restringido al público, situada frente a la sureña y señorial ciudad de Ponce.

En funcionamiento desde agosto de 1887, este faro está ubicado en el punto más alto de la isla y reserva natural de Caja de Muertos a poco más de 10 kilómetros de la entrada del Puerto de Ponce.

La estructura era gestionada por dos fareros que estuvieron trabajando hasta que fue modernizado por los estadounidenses en 1945, con un sistema de iluminación automático.

En Vieques, una de las pequeñas islas situada al este de la principal, fue inaugurado el faro en marzo de 1896 para ayudar a la navegación de barcos que viajan por el noreste del mar Caribe.

Con una torre en forma de octógono y una capacidad de alumbrar de más de 20 kilómetros, estuvo dentro de los terrenos de la Marina de Estados Unidos, hasta que en 2015 se abrió al público.

En una islita cercana a Vieques se encuentra el faro de Culebrita, construido por la corona Española en 1882 para destacar la soberanía sobre Culebra y los islotes de otras potencias europeas.

Fue uno de los faros más antiguos del Caribe en funcionamiento hasta 1975, cuando las autoridades estadounidenses cerraron la instalación.

Incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos en octubre 1981, se sitúa junto a la Isla de Culebra, uno de los tesoros turísticos de Puerto Rico por su belleza y naturaleza que alberga la famosa playa de Flamenco, considerada una de las más bonitas del mundo.

Secciones : El mundo Turismo

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