Los Big Five de la fauna ibérica son de sobra conocidos: el lobo ibérico, el lince, el oso y las águilas imperiales y reales. Pero hay otras especies, también amenazadas, menos "famosas". Te mostramos a dónde viajar para encontrarte con los 5 desconocidos de nuestra fauna.
1- Visón europeo, en peligro
Es el mamífero más amenazado de Europa y, por ello, hay varios proyectos en pos de su conservación, como el Life Lutreola Spain, que se prolongará hasta el año 2018 para mejorar la situación de esta especie en España, donde se encuentra una de las últimas poblaciones naturales y la que tiene mayor viabilidad de sobrevivir. A esta iniciativa se suma el trabajo de "Territorio visón", que se ha ejecutado en Navarra durante los últimos años para mejorar y recuperar los hábitats que usa el visón europeo en los ríos Aragón y Arga.
No hay más de 500 ejemplares en España y la Unión Europea lo ha clasificado como una especie prioritaria, para lo que ha incluido las áreas donde vive dentro de la red Natura 2000 para asegurar la conservación de esos hábitats.

Es difícil, pero se puede tratar de descubrir a este animal. Se distribuye por más de más de 2.000 kilómetros de riberas de ríos a lo largo del corredor que forman el País Vasco, Navarra, La Rioja y Aragón (además de Burgos y Soria). Se trata de un mustélido semiacuático de un identificativo color marrón chocolate uniforme en todo el cuerpo, a excepción de dos pequeñas manchas blancas, una en el labio superior y otra en el inferior. Los machos miden entre 50-55 centímetros y pesan unos 800 gramos. Las hembras alcanzan los 38-46 centímetros y los 400 gramos. Se mueve con soltura en el agua pero es en tierra donde mejor se desenvuelve.
2- Desmán ibérico, un indicador de la calidad de los ríos
El desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) es un animal inconfundible, por su trompa, aplastada y desnuda; su cuerpo rechoncho, su gruesa cola escamosa, sus ojos muy pequeños y ausencia de pabellones auditivos. Tiene el cráneo similar al de los topos, otro mamífero con el que está emparentado, y es uno de los mejores indicadores de la buena salud de los ríos de montaña. Se localiza en diferentes puntos de la Península Ibérica, como el Parque natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, una zona de transición entre los grandes climas de España -el mediterráneo y el atlántico- que permite contar con ambos tipos de fauna. Es un endemismo de la Península Ibérica, del que aún no se sabe cuántos ejemplares hay en concreto en esta zona pero que está en peligro crítico de extinción en otros espacios de sierra como el Sistema Central. Actualmente el proyecto Life Desmania trabaja para su recuperación, para lo que se están luchando contra alguna de sus mayores amenazas, como el invasor visón americano o la pérdida de su hábitat.
3- Urogallo Cantábrico
El urogallo cantábrico, es una subespecie de este ave forestal, que está presente casi exclusivamente en las Comunidades Autónomas de Asturias y Castilla y León, aunque en Cantabria y Galicia se producen puntualmente observaciones esporádicas de algún ejemplar, indican desde la web de proyecto Life Urogallo Cantábrico.
Para los viajeros pajareros, observar un urogallo cantábrico es todo un hito, por lo que en el marco de este proyecto se ha editado material para ayudar a detectar su presencia, con instrucciones claras sobre cómo son sus excrementos, sus plumas o sus huellas. También se especifican algunas de las recomendaciones básicas, como evitar intentar acercarse a ellos en la época de celo, que es entre abril y mayo, para no entorpecer la reproducción o evitar el paso con vehículos rodados por su hábitat.
4- Lagarto Gigante de la Gomera, el "reencuentro" de una especie
En esta isla canaria, reconocida por su exhuberante naturaleza, habita el lagarto gigante de La Gomera (Gallotia bravoana). Según el Cabildo de esta isla, es una especie endémica y de las más amenazadas. El trabajo en el Lagartario de La Gomera ha conseguido recuperar un centenar de ejemplares, pues hasta junio de 1999 se consideraba extinta. Ese año, un equipo de investigadores halló una pequeña población en unos acantilados.
En estos momentos, existen dos poblaciones: una en el centro de recuperación y la otra en su hábitat natural, ambos situados en el municipio de Valle Gran Rey. Para ello se contó con la ayuda de dos programas Life, a través de los cuales se les ha facilitado la vida en el exterior y se ha potenciado su cría en cautividad. Según el Cabildo, hay más de 300 ejemplares y, en breve, se reintroducirán.
El Lagartario de La Gomera admite visitas con cita previa como medida de sensibilización de su importancia.

5- Las sargantantes, un peculiar habitante de las Baleares
Es un icono de la isla de Formentera y, a la vez, la única especie de lagartija que vive en las Pitiusas y en sus islotes. La especie, endémica de estas islas, cuenta con más de treinta subespecies que corresponden, cada una de ellas, a un islote distinto, explican desde la web de Turismo de Baleares. Así, las hay casi blancas en Formetera o multicolores en el islote de Es Vedrà, mientras que la de la playa de Ses Bledes es negra.
De momento, las sargantanes no se encuentran en peligro de extinción pero sí están protegidas. La Consejería de Medio Ambiente mantiene un seguimiento del estado de conservación de todas sus poblaciones.






