Las aventuras viajeras no se acaban con el verano y Francia no se reduce a París. Estos son los indiscutibles argumentos que han llevado a la región de Languedoc-Rosellón (al sur de Francia) a recopilar interesantes propuestas viajeras de cara al final del periodo estival.
Viñedos, rutas ciclistas, jardines y exposiciones de arte son algunas de las propuestas de esta región francesa de cara al final de verano.
Los viñedos y la vendimia son los protagonistas de este periodo. Desde 90 euros por personaes posible pasar un fin de semana entre los viñedos de Corbières. Entre Carcasona y el Mediterráneo, se pueden descubrir los sabores de esta apasionante región vitivinícola.

Quienes se queden con ganas de más, disponen de paquetes de hasta una semana de duración, como el que se desarrolla en los alrededores de Uzés. El viaje transcurre entre las localidades de Nimes y Beaucaire, en las que el visitante puede encontrar una mezcla de relax, una completa experiencia enoturística y realizar visitas a lugares de interés cultural de la zona. Una taller de cocina, recolección de flores o degustaciones de los productos de la tierra completan este paquete turístico pensado para sibaritas.
Los amantes del deporte, pueden atreverse a visitar la zona a golpe de pedal. Con etapas de 23 a 45 kilómetros, la bicicleta permite no sólo disfrutar de los cultivos a pie de campo, sino acercarse a las gentes que allí viven y conversar acerca de su estilo de vida basado en el cultivo de vid y olivos.
Homenaje a la naturaleza
De la riqueza vegetal de los jardines a los hábitats del Parque Nacional de las Cévennes, el sur de Francia se viste de fiesta en otoño para homenajear sus contornos naturales.
Los fastos comienzan con un rico alimento como rey absoluto: los higos. El último fin de semana de septiembre, del 28 al 29, el pueblo medieval de Vézenobres acoge las Jornadas Mediterráneas del Higo, un evento gastronómico en torno a esta fruta tan representativa de la cuenca mediterránea. Productores, vecinos del pueblo ataviados con trajes medievales y expertos culinarios en platos con dicha fruta como ingrediente principal se darán cita en este evento en el que también participan otros países como Grecia o Líbano.

En curso se mantiene la celebración de el Festival Nature del Parque Nacional de las Cévennes, que se estrenó en marzo con medio millar de actos para dar a conocer la riqueza natural del parque. Paseos, visitas guiadas, talleres, espectáculos, demostraciones de artesanos y exposiciones añaden nuevos argumentos para visitar este territorio declarado Paisaje Cultural de Agropastoralismo Mediterráneo por la Unesco.
Y para acabar este recorrido por la fauna y flora del sur de Francia, hasta el 31 de octubre se pueden visitar cerca de un centenar de jardines públicos y privados en el evento bautizado como "Tiempo de los Jardines en Languedoc-Rosellón", que incluye paseos poéticos, espectáculos y un mercadillo de plantas.
Arte y cultura
La importancia de la vendimia en la cultura e historia de la zona se refleja también en la Feria de Nimes, en la que el vino se entremezcla con el toreo y el espectáculo. Del 13 al 15 de septiembre, Nimes vive por y para el toro y el caballo, en una propuesta a la que se suman música, baile, vino y eventos taurinos, con una feria diferente por cada plaza de la ciudad.
Aprovechando el viaje a Nimes se puede visitar hasta el 15 de septiembre la exposición Norman Foster on Art, una muestra comisariada por el propio arquitecto para celebrar los veinte años de Carré d'Art, el edificio diseñado por el británico. La exposición acoge una selección de obras con las que Foster convive a diario: de artistas como Giacometti o Nuno Ramos, todo el universo creativo del arquitecto se condensa en este evento.

Y de Nimes a Alés, los amantes del arte tienen una cita en el Museo PAB donde se puede ver hasta finales de octubre "Picabia, pionero del arte moderno" que rinde homenaje a uno de los grandes artistas franceses del siglo pasado: Francis Picabia. Un centenar de obras permiten recorrer el camino creativo del artista desde el impresionismo hasta la abstracción, pasando por el dadaísmo y el surrealismo.
Naturaleza, arte, cultura y patrimonio se convierten así en los grandes puntales de la agenda turística del sur de Francia para este otoño, que llega sin nostalgia de verano.






