Plaza de Römerberg, en el casco histórico reconstruido en 1989. Foto: lrs.

Plaza de Römerberg, en el casco histórico reconstruido en 1989. Foto: lrs.

ALEMANIA

Fráncfort, la esencia alemana

Publicado por: LUCÍA R. SIMÓN 2 de abril de 2014

En el corazón de Alemania, Fráncfort merece con creces el tópico de "ciudad de contrastes". Su activa vida económica y su peculiar arquitectura se suman a otros de sus atractivos, como la animada vida cultural y gastronómica, con la sidra y la salchichas como reinas de la mesa.

Con el río Maine como principal arteria de la ciudad, Fráncfort vive en medio de un fuerte dinamismo económico sin olvidar sus raíces y sus tradiciones. En un primer vistazo a la ciudad, destaca su imponente perfil de rascacielos, en los que se ubican las sedes de los principales bancos alemanes e internacionales.

Junto a la Bolsa, la sede del Bundesbank y del Banco Central Europeo, han convertido a esta ciudad alemana en el centro financiero del país y del continente. Los visitantes pueden descubrir este peculiar "Skyline" en la Main Tower, una obra que los arquitectos Schweger+Partner levantaron en el barrio de los bancos.  En concreto, en el piso 53 se ubica un restaurante y, dos más arriba, a una altura de 200 metros, se encuentra una plataforma con vistas panorámicas.

Otra importante inyección a la economía de esta ciudad les llega a través de los Congresos. Con el aeropuerto más grande de Europa y una de las estaciones de ferrocarril más importantes del Viejo Continente es muy fácil acceder a la Messe Frankfurt (Feria de Fráncfort), localizada en el oeste de la ciudad y con más de 440.000 metros cuadrados para sus diferentes encuentros, entre las más famosas, la Feria Internacional del Libro y la Exposición Internacional del Automóvil.

La vida cultural

Todo este ritmo de negocios vertiginoso se mezcla con una vida cultural propia de las urbes más dinámicas. Destaca, sin duda, la particular Ribera de los Museos con trece espacios expositivos situados a ambos lados del río Meno. Aquí, de nuevo, se observan los esfuerzos para la reconstrucción de los edificios que no fueron destruidos en los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Estos comparten acera con nuevos edificios de corte vanguardista. Algunos de los espacios más señalados de esta concentración artística son el Museo de Arte Moderno -en forma de una pieza de tarta-, el Museo de la Comunicación y el de la Arquitectura.

En la Ribera de los museos se concentran 13 espacios expositivos sobre aspectos muy diversos

En la línea del turismo cultural hay que hacer un capítulo aparte para la Alte Oper Frankfurt, la Ópera Vieja de Fráncfort, reconstruida también después de la contienda bélica que destrozó la ciudad para recuperar su estilo renacentista. Y si hay un referente cultural de la ciudad, del país e incluso de la cultura alemana este es Johann Wolfgang Goethe. El autor nació en esta ciudad en 1749. Su casa natal y el museo que lleva su nombre son dos de los lugares más visitados de la ciudad.

Un poco de historia

Aunque la huella de la Segunda Guerra Mundial en la ciudad fue muy grande, por los bombardeos que devastaron gran parte de la ciudad, el casco histórico es lugar de obligado paseo para el visitante. Fue reconstruido en 1986, pero siguiendo los parámetros y planos históricos. Aquí, según cuenta la historia, se hallaba el lugar para la elección y coronación de reyes y emperadores del Sacro Imperio Romano.

Entre los edificios más singulares el Römer y el Römerberg, los edificios que hoy acogen el Ayuntamiento. Otros lugares donde se produjeron importantes acontecimientos para la historia de Alemania se encuentran en esta ciudad, como la Iglesia de San Pablo (Paulskirche), donde en 1848 se reunió la primera Asamblea Nacional elegida por sufragio libre.

Sin olvidar el ocio

Puede ser una buena idea cenar en el denominado "Barrio de la sidra". Esta bebida es más representativa en al ciudad que la cerveza alemana, un poco más seca que la que se produce en el norte de España y servida en jarras de barro decoradas en tonos azules. Para acompañar, la clásica salchicha que ha llevado el nombre de esta ciudad por todo el planeta. Para postre, la particular tarta de manzana es una buena elección.

Los que buscan exprimir al máximo la estancia y dejarse conquistar por la noche alemana tienen que saber que la ciudad está considerada la capital del jazz de Alemania. Entre los clubs más antiguos y conocidos, el Jazzkeller. Casi todos los grandes artistas de este estilo han pasado por ahí y, hoy día, sigue siendo lugar de referencia.

Nuevas conexiones 

Desde esta semana, llegar a Fráncfort es más fácil, gracias a las nuevas rutas de Air Europa entre Madrid y esta ciudad alemana. Con dos frecuencias diarias, este destino es el primero al que llegan los vuelos de la aerolínea de Globalia, pero no será la única. A partir de mayo, la compañía volará también a Munich y tiene previsto ampliar el número de destinos, ya sea con operaciones propias o con acuerdos con otras entidades.

Secciones : El mundo Turismo

Descubre más desde EFEAgro

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo