La orden forma parte de la intervención sectorial apícola de la nueva Política Agraria Común (PAC), según ha precisado Agricultura, en un comunicado.
«La investigación en la apicultura es una necesidad de primer orden, puesto que la compleja casuística que afecta al sector necesita de nuevas soluciones (…) En particular sobre la varroasis y sobre la detección de las propiedades físico-químicas que inciden en la composición y calidad de miel», según la nota.
El proyecto de orden incorpora novedades para aprovechar la flexibilidad introducida por el plan estratégico para la aplicación de la PAC en España, como el incremento del presupuesto y el alcance de la financiación de los proyectos, que pasa del 85 % al 100 %.

Por otro lado, permite la presentación de proyectos plurianuales de hasta tres años de duración, pues hasta ahora solo se autorizaban los anuales.
Otros cambios están relacionados con los beneficiarios de la ayuda, hasta ahora restringidos a las agrupaciones de productores asociadas a un centro de investigación, pues con la nueva normativa podrán solicitarla los propios centros y equipos de investigación especializados que cuenten con un consorcio de actuación apícola.
Según Agricultura, a petición del sector se rebaja el umbral de acreditación de colmenas necesario para optar a la ayuda, de 100.000 a 50.000 colmenas.









