Así lo cree el Ministerio holandés de Transporte, que señala que los vuelos entre España y Holanda son los que suelen tener a los pasajeros más problemáticos a bordo; los sindicatos de pilotos holandeses piden establecer una "lista negra europea" con los viajeros que causen serios problemas en los vuelos.
Según un informe de la Inspección de Medio Ambiente y Transporte holandesa (ILT, en sus siglas en neerlandés), las autoridades aeroportuarias recibieron el pasado año un total de 985 notificaciones sobre "pasajeros molestos", frente a los 723 recibidos en 2015.
España, en el punto de mira
La mayor parte de este "mal comportamiento", añadió, se produce en los vuelos desde y hacia España, si bien el informe no detalla las nacionalidades de los pasajeros conflictivos.
La Inspección denuncia que estos incidentes suponen un "riesgo a la seguridad del vuelo, además de causar molestias a otros pasajeros y al personal".
El estudio muestra que muchas de las conductas indebidas incluyen el incumplimiento de las instrucciones del personal, que conlleva el uso de un lenguaje o un comportamiento agresivos.
La mayoría de los incidentes estuvieron relacionados con el exceso de alcohol y el consumo de drogas o tabaco a bordo, añadió la ILT, quien apunta que no hay grandes diferencias a la hora de hablar de malos comportamientos se trate de vuelos a medio o a largo recorrido.
En 2016, al menos 14 de los incidentes tuvieron un impacto directo en el aire, lo que obligó a desviar el avión después del despegue hacia otro aeropuerto o regresar al de origen.
El Ministerio lleva a cabo sesiones de formación al personal aéreo en materia de seguridad en los vuelos de las compañías aéreas neerlandesas y una parte importante del entrenamiento es cómo lidiar con los "pasajeros indisciplinados", explica.
La asociación neerlandesa de pilotos (VNV) y el sindicato (FNV) pidieron recientemente establecer una "lista negra europea" de los pasajeros que causan serios problemas en los vuelos y dar permiso a las compañías para compartir esta información entre ellas.
También quieren que el aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam, controle la venta de alcohol a los jóvenes y ayude a prevenir su abuso en el aeropuerto.
Según la prensa holandesa, algunos de los incidentes tuvieron como protagonistas a jóvenes ebrios que orinaron en los pasillos de la cabina o tuvieron relaciones sexuales a bordo del avión.






