Hostelería de España ha reclamado también una bajada de los impuestos especiales a la energía y la protección de la cadena logística para garantizar, pese al conflicto bélico, la sostenbilidad de este sector que cuenta con 300.000 empresas y depende de la renta disponible de las familias.
En un comunicado, la patronal ha difundido unas propuestas dirigidas al Gobierno ante el anuncio de que prepara un escudo social para paliar las consecuencias derivadas del conflicto en Oriente Medio.
Hostelería de España ha reconocido que este conflicto coincide con un momento marcado por el estancamiento de la demanda nacional, condicionado por la pérdida de renta disponible de las familias, a lo que se suma el aumento de los costes de producción.
Y ha recordado que la restauración cerró 2025 con una pérdida de rentabilidad de 0,9 %, que "se mantiene en los primeros meses de este año".
Por eso, ha propuesto al Gobierno que adopte medidas para preservar el empleo y el poder adquisitivo de las familias y la protección de la cadena logística y de suministro, garantizando el amparo del sector primario español y de toda la cadena de valor agroalimentaria derivada.

En el terreno fiscal, ha abogado por reducir los impuestos especiales en la energía (carburantes y electricidad), "que garanticen la contención de la inflación", y reducir la fiscalidad y los costes de generación y el mantenimiento del empleo.
También ha recomendado deflactar el impuesto sobre la renta para garantizar el poder adquisitivo de las familias, "que impacta en su capacidad de compra y libertad de elección de consumo", una propuesta "que no tiene nada que ver con medidas de intervención o asistencialistas, con las que Hostelería de España no está de acuerdo".
Además, ve necesario incentivar la actividad económica, la inversión, el consumo y a España como destino turístico, como motor económico, especialmente en momentos de inestabilidad e incertidumbre geopolítica.
Los restaurantes, bares, cafeterías y pubs emplean a 1,46 millones de trabajadores y generan una facturación cercana a los 116.200 millones de euros, lo que supone un aporte del 4,7 % al PIB de España, según sus datos.






