Imagen de una mano sosteniendo un carro en miniatura de la compra vacío. Efeagro

Imagen de una mano sosteniendo un carro en miniatura de la compra vacío. Efeagro

Incertidumbre, precios y "topes" en la lista de la compra del otoño

Publicado por: Efeagro/ Lucía Ruiz Simón 9 de septiembre de 2022

Que el otoño viene marcado de dudas e incertidumbres, además de por precios nunca vistos, es un denominador común para todos los sectores económicos; pero en el caso del gran consumo a la lista se suman las iniciativas puestas sobre la mesa como la de limitar el precio de la cesta básica.

Dejando al margen los "dimes y diretes", el pulso dentro del Gobierno y el marco de competencias de la propuesta de la vicepresidenta Yolanda Díaz, a la que se ha sumado el ministro de Consumo, Alberto Garzón, hay expertos que tratan de vaticinar cómo podría afectar a la cadena alimentaria y a los consumidores.

El experto de la consultora IRI Antonio Khalaf apunta que no se puede obligar a ninguna empresa a contar con una cesta de la compra a precios congelados durante un tiempo, pero no será necesario pues cada cadena puede encajar su estrategia comercial promocional dentro de los límites legales.

La primera ha sido Carrefour, que como ya hizo en Francia, ha lanzado una cesta básica con 30 productos a 30 euros y "el resto van a ir detrás", asegura Khalaf.

Obviamente, las grandes cadenas de distribución incluirán en estas estrategias promocionales "mayoritariamente" los productos de su marca blanca, con un efecto "acelerador" de lo que ya está ocurriendo desde hace meses: el incremento de cuota de los productos con marca de distribución en la despensa y la nevera de los españoles.

De hecho, DIA ya adelantaba hace unos días que su esfuerzo para ayudar a sus clientes a rebajar su gasto en alimentación se centrará en promociones y en el refuerzo de su marca blanca, que está reformulando para incrementar su calidad y con la que según sus cálculos se puede ahorrar hasta el 25 % del gasto en sus tiendas.

Un hombre haciendo la compra en un supermercado. Pexels
Un hombre haciendo la compra en un supermercado. Efeagro

Según el experto de IRI, instar al consumo en grandes cadenas, y por ende de su marca blanca, tiene como derivada el detrimento de la marca de fabricante y del pequeño comercio y deja en un lugar más difícil a otro tipo de cadenas, las regionales, que en la estructura de la distribución en España son muy fuertes.

La única certeza, la incertidumbre

Por su parte, la responsable de estrategia comercial y marketing de la Asociación Española de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc) Rosario Pedrosa, apunta que entre sus asociados hay "preocupación" por la contención del gasto ahora, después del verano.

"Cautela" e "incertidumbre" son los términos que emplea para definir el momento actual, en el que las compañías en principio no están preocupadas por su facturación, pero sí por sus resultados, pues el "momento inflacionario es para todos, con incremento de costes para todos".

"La única certeza es la incertidumbre" resume a modo de titular la experta de Nielsen IQ, Ángeles Zabaleta.

El verano ha supuesto un incremento "ligeramente positivo" en el volumen de la compra en el gran consumo, que desde febrero está moviéndose por los efectos de una inflación continuada que conlleva, fundamentalmente, el fortalecimiento de la marca blanca y el incremento de la frecuencia de compra para controlar el tique medio.

Sí prevé más intensidad en las estrategias promocionales de los distribuidores para "cazar" a un cliente muy reactivo a las mismas para "reajustar" sus gastos fijos en el hogar cada vez más abultados.

Naranjas y apio en la cesta de la compra. Efeagro

Sea como fuere, el próximo lunes está prevista una nueva reunión con las patronales de distribución y decenas de colectivos de consumidores para seguir analizando la iniciativa de Díaz, que quiere que los españoles cuenten con una cesta de la compra saludable y a precios congelados hasta después de Navidad.

En la cita no estará el eslabón previo en la cadena alimentaria, la industria, cuya patronal, la Federación de Industria de la Alimentación y Bebidas (FIAB) apunta que España es unos de los países europeos donde menos han subido los precios de los alimentos.

Fuentes de la patronal añaden que la fijación de precios podría provocar "efectos no deseados" y que en el difícil contexto socioeconómico actual "no se pueden adoptar medidas que perjudiquen la competitividad y al mantenimiento del empleo".

No faltan ingredientes para la preocupación en la composición de la cesta de la compra del otoño para un sector estructurado y resiliente, pero que sufre y a su vez genera subidas en el IPC y que tiene un negocio que a su vez es un derecho: la alimentación.