Los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas han continuado moderando su subida y en julio pasado se han elevado el 3,1 % en comparación con el mismo mes de 2023, lo que representa un descenso de 1,1 puntos respecto a la tasa anual de junio y la cifra más baja desde octubre del 2021.
Así lo refleja el Índice de Precios de Consumo (IPC) difundido este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que señala que la inflación general ha sido del 2,8 %, seis décimas por debajo de la registrada en junio.
En la evolución del precio de los alimentos ha influido especialmente la bajada de los precios de la fruta y de los aceites y grasas, frente a la subida en julio del año anterior, y coincide con la eliminación del IVA del aceite de oliva desde el 1 de julio.
El IPC de los aceites y las grasas ha registrado un incremento del 28,8 % anual en julio, un alza que es inferior en casi 11 puntos a la tasa anual que registró esta categoría en el mes de junio.
En el caso de las fruta, la subida anual en julio ha sido del 2,2 %, frente a la del 14,4 % del mes anterior.

Han destacado también los descensos que han experimentado las cifras anuales de la leche (-2,9 %), las frutas y conservas y los frutos secos (-0,5 %) y los cereales (-0,1 %).
En lo que respecta a la categoría general de las bebidas alcohólicas y el tabaco, la tasa anual del IPC se ha elevado un 3,7 % en julio, apenas un 0,1 punto menos que en junio, y se ha elevado un 0,1 % en la comparativa mensual.
La tasa mensual de los alimentos y bebidas no alcohólicas ha bajado un 0,3 % en julio respecto a junio, en la que ha destacado el descenso en los precios de los aceites y las grasas (-4,7 %), las frutas frescas (-2,8 %), el pescado (-0,6 %) y el azúcar (-0,3 %).









