La evaluación de la Política Pesquera Común (PPC) revela avances en la lucha contra la sobrepesca desde 2014 y la persistencia de retos en el área de la sostenibilidad; y constata la reducción del número de buques pesqueros.
El informe pone de relieve además que, "en la mayoría de los casos", los problemas relacionados con la pesca no derivan del Reglamento de la Política Pesquera Común (PPC), que entró en vigor hace doce años, sino de "la aplicación y el cumplimiento incoherentes entre los Estados miembros de la UE", indicó la Comisión en un comunicado.
Lenta recuperación de las poblaciones de peces
Aunque el porcentaje de poblaciones explotadas a niveles sostenibles aumentó del 50 % en 2014 al 63 % en 2022 y la presión pesquera disminuyó, las poblaciones de peces no se han recuperado como se esperaba, lo que agrava los desafíos económicos de los pescadores, dice el informe.
Además, la obligación de desembarque -que exige a los pescadores llevar a tierra todos los peces capturados, incluso las especies no deseadas o de tamaño inferior al reglamentario- no ha dado lugar a las mejoras esperadas en las prácticas pesqueras ni a una mayor selectividad, debido a la deficiente aplicación de la norma.
Por su parte, el comercio de productos pesqueros y acuícolas creció un 18 % entre 2015 y 2024, pero el progreso en la dimensión económica y social de la política "ha sido más limitado de lo esperado", dice el informe.

De entre los distintos subsectores, el del procesado ha sido "más resiliente" que el resto.
El informe habla también de "desafíos persistentes, como el envejecimiento de los buques, el aumento de los costos operativos y, en particular para los pescadores artesanales, el acceso a las oportunidades de pesca".
Reducción de la flota
El número de barcos en la flota pesquera de la UE se ha reducido desde 2014, tanto en términos del número total de buques registrados (-8,6 %) como del número de buques activos (-6,7 %).
El declive afecta sobre todo a la flota de gran escala (20,5 %) en comparación con la flota costera de pequeña escala (6,2 %) y la flota de altura (17,3 %).
Al mismo tiempo, la edad media de los buques pesqueros registrados en la UE ha aumentado de los 26 años en 2014 a los 34,8 años en 2023.
En paralelo, el número de buques nuevos que se incorporan a la flota de la UE ha disminuido significativamente en las últimas dos décadas, lo que se refleja también en su capacidad: el arqueo bruto y la potencia del motor de la flota activa han disminuido un 12 % y un 10 %, respectivamente.
Cambian los consumidores
Por otra parte, ha cambiado el comportamiento del consumidor, con una creciente demanda de productos procesados y más dudas a la hora de elegir entre precio, calidad y sostenibilidad.
El informe dice que el valor añadido de las normas de la UE sobre información al consumidor se ve limitado por su alcance, que no abarca los productos procesados.
Precisa, por otro lado, que una parte importante de los costes de implementación de la PPC se destina a los esfuerzos de control, recopilación de datos y sostenibilidad.
Y alerta de que, aunque medidas como la simplificación de las normas, la digitalización de los procesos y la planificación a largo plazo han contribuido a reducir la burocracia, su éxito depende de una implementación coherente por parte de los Estados miembros.
La ONG Oceana consideró que la evaluación demuestra que la PPC sigue siendo adecuada para su objetivo y capaz de cumplir las prioridades de la UE, incluida la competitividad, la resiliencia y la seguridad alimentaria, "siempre que se aplique de forma plena y coherente".
"La PPC proporciona el marco adecuado, pero su aplicación ha sido desigual y, en muchos casos, demasiado lenta", opinó la directora ejecutiva y vicepresidenta de Oceana en Europa, Vera Coelho.
Para realizar la evaluación, la Comisión Europea se basó en la recopilación de pruebas, incluidas consultas con las partes interesadas, convocatorias públicas de información y análisis técnicos.





