En Madrid se construyó la segunda línea de ferrocarril de toda España, la que une la capital con Aranjuez. Evocar estos trayectos puede hacerse gracias al Tren de la fresa. Otras propuestas turísticas similares, el tren de la naturaleza o el de Cervantes a Alcalá de Henares. ¡Pasajeros al tren!
La historia de Madrid y el ferrocarril se remonta a 1851, cuando se inauguró la línea entre la capital y Aranjuez. A bordo del tren que ahora recuperar ese trayecto bajo el nombre del Tren de la fresa se puede rememorar ese viaje, en un recorrido evocador que, en estas fechas, puede realizarse los fines de semana. Vagones de madera y un paisaje de ensueño acompañan al viajero junto a las azafatas, vestidas de época. Como no, de aperitivo, las fresas.
Se trata de una original manera de llegar a esta ciudad que atesora un conjunto monumental declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Una vez en la parada de destino, un bus turístico traslada al pasajero hasta el centro monumental de la ciudad. El viaje incluye también una visita guiada por el Palacio Real y la entrada al Museo de Falúas, con una importante colección de embarcaciones utilizadas por la monarquía.
En busca del entono natural
¿De excursión por la sierra madrileña? Puede ser una buena opción a bordo del Tren de la naturaleza, un proyecto desarrollado con la colaboración de Renfe. Desde la red de Cercanías de Madrid se accede a la estación de Cercedilla-Cotos.
Unas 75.000 personas han tomado el tren de la Naturaleza desde su puesta en funcionamiento
Se trata de una actividad especialmente pensada para escolares, que se traduce en un recorrido de unos cinco kilómetros a pie, con numerosas paradas para la realización de actividades y una más amplia para comer en el campo. Hace unos meses, la Comunidad de Madrid ha dado un nuevo impulso a este programa de educación ambiental. Desde 1991, se han acercado a la Sierra de Guadarrama 75.000 personas gracias a esta iniciativa, el 77 % escolares.
Una cita con la historia
El 12 de octubre comenzó una nueva temporada del Tren de Cervantes. En 1547 nacía en Alcalá de Henares uno de los mejores escritores de todos los tiempos, Miguel de Cervantes. En recuerdo a este autor, un tren recorre el trayecto entre Atocha y Alcalá de Henares, representando alguno de los pasajes más famosos y recordando de su obra por excelencia, El Quijote.
El viaje incluye también un paseo por los lugares más significativos de la ciudad, como la Antigua Hospedería de Estudiantes, el Museo Casa Natal de Cervantes, la Capilla del Oidor, calles como Mayor o De la Imagen o plazas como la de Cervantes o San Diego, el Palacio Arzobispal o el corral de Comedias. Con un poco de tiempo libre, los participantes pueden añadir a esta amplia oferta las propuestas gastronómicas de la ciudad.






