Así lo apuntan los datos de la consultora DBK que dibuja la recuperación de este subsector que se desplomó más del 50 % durante la crisis sanitaria por la reducción drástica del número de viajeros.
Sin embargo, aún no se ha recuperado la cifra precovid, pues la facturación fue todavía un 62 % inferior a la de 2019.
Por tipología, los establecimientos ubicados en áreas de servicio en carretera acapararon el 58,5 % del mercado total en valor, con 453 millones de euros, un 23,4 % más que en 2020.
A continuación, se situó el segmento de aeropuertos, con 240 millones de euros, tras crecer más de un 50 % y representar el 31% del negocio total.
Y las ventas de la restauración en estaciones de ferrocarril registraron un alza del 44,4 %, cifrándose en 65 millones de euros, mientras que la restauración en estaciones marítimas creció un 31 % en términos de volumen de negocio.

Según DBK, a corto y medio plazo el sector mantendrá la tendencia alcista ante la progresiva recuperación de la actividad turística y el tráfico de viajeros en áreas de transporte.
Aun así, la consultora prevé que el deterioro de la actividad económica derivado de la crisis en Ucrania y la alta inflación podrían frenar el ritmo de recuperación de la actividad sectorial.
A cierre del primer trimestre de 2022, el número de establecimientos de restauración en ruta se situó en torno a los 4.200, unos 25 más que los contabilizados dos años antes.
La estructura de este mercado mantiene un alto grado de concentración empresarial en torno a los operadores líderes, de manera que los dos primeros reunieron en 2021 cerca de un tercio del valor total del mercado, ha concluido esta consultora.









