Los cereales han registrado esta semana en las lonjas españolas los precios más altos desde julio de 2025, como consecuencia de la guerra de Ucrania, del encarecimiento del carburante por el conflicto en Irán y de la mala cosecha europea a causa del clima.
Los precios de los cereales en los mercados mayoristas españoles -en la última semana cerrada- reflejan fuertes subidas en el trigo blando, en el maíz y en la cebada, que alcanzan los niveles máximos de los últimos quince meses, según los datos facilitados a EFE Agro por la patronal de comerciantes Accoe.
Destaca la subida del trigo, que se vende a una media de 218,69 euros/tonelada, una cotización un 16,89 % superior a la registrada en julio de 2025 (214,09); en lo que va de mes ha aumentado un 3,48 % y en lo que va de año un 17,7 %.
El trigo es el cereal con "más problema" de suministro y que se ve más afectado por los bombardeos entre Rusia y Ucrania, pues en el caso del maíz la falta de grano del mar Negro se puede suplir con envíos de Brasil o Estados Unidos, según ha declarado el secretario general de Accoe, José Manuel Álvarez.
Por su parte, el maíz se vende a 231,06 euros/tonelada, lo que supone un incremento del 15,51 % en lo que va de año y del 12,73 % respecto a julio de 2025 (226,83 euros); en lo que va de septiembre ha repuntado un 1,42 % pero frente a la semana anterior ha caído (-0,33 %).
Las cotizaciones de la cebada se sitúan en 207,5 euros por tonelada, un 21,68 % más que en julio de 2025 (194,94 euros) y un 17,14 % más que a principios de año; la variación semanal es del 0,79 % y la mensual del 3.49 %.
Los datos de las lonjas muestran que en enero de 2026, antes de la invasión de Irán por Estados Unidos e Israel, los precios eran superiores a los del verano de 2025.
"Efecto dominó"
Álvarez ha señalado que en los mercados hay un "efecto dominó" por la guerra en Ucrania y por las consecuencias del conflicto en Oriente Medio, que ha encarecido el carburante, así como los fertilizantes; en el último caso, las consecuencias se pueden ampliar a la nueva temporada de siembra.
Otro efecto es la subida del coste de los fletes por el precio del petróleo.
El responsable de Accoe ha recalcado la "tensión enorme" en el mar Negro, incluso superior al primer año de guerra en Ucrania en lo que a tránsito de cereal se refiere, porque en 2022 se estableció un corredor humanitario de grano.

Las cosechas en Europa, además, han sido malas por el clima, al igual que ha ocurrido en España, país deficitario en cereales.
Por su parte, las organizaciones agrarias han señalado en las últimas semanas que la subida del precio del cereal no compensa la bajada de rendimientos a causa de la sequía y del calor extremo y el sector coincide en que si no acaba el conflicto la rentabilidad para el campo va ser difícil de conseguir.
Álvarez ha reconocido que el encarecimiento del cereal se notará en los alimentos, porque supone una subida del coste de la materia prima para piensos, por ejemplo, lo que después repercutirá en el precio de la carne.





