Más de 1,3 millones de hectáreas de cultivo de España se han visto afectadas hasta agosto por el impacto de heladas, pedriscos, calor y otros sucesos climáticos, es decir un 27 % más que hace un año.
Agosto se ha caracterizado por ser un mes especialmente tormentoso y en septiembre ya se han sucedido lluvias torrenciales en zonas productoras del Levante, de las que aún no se han valorado los daños.
Con todo, el último informe de Agroseguro prevé indemnizaciones por encima de los 453 millones de euros hasta agosto, un cifra que es un 33 % inferior a la del año pasado a esas mismas fechas, cuando esta cantidad se situaba en 604 millones de euros.
La mayor parte de las indemnizaciones corresponden a las líneas agrícolas del seguro, que suman 333 millones de euros para un total de 88.405 siniestros.

Los cultivos más afectados son herbáceos (83,41 millones), frutales (70,42), uva de vinificación (47,81), hortalizas (39,57), cítricos (24,30), caqui (20,24), frutos secos (13,16) y fresón y frutos rojos (9,79), hasta un total de 308,7 millones de euros.
La ganadería, al alza
Los seguros por enfermedades del ganado, accidentes, daños en pastos y acuicultura se elevan hasta agosto a 54,67 millones de euros, un 25 % más que hace un año.
Además, se han contabilizado 852.817 siniestros de retirada y destrucción de animales, que ha generado 65,41 millones de euros en indemnizaciones, una cuantía que crece un 2,6 % sobre los datos de 2025.
Un agosto "especialmente adverso"
El informe de Agroseguro define la meteorología en el mes de agosto como "especialmente adversa", caracterizada por la alternancia de episodios de calor intenso con tormentas de elevada severidad.
Así, las altas temperaturas persistentes favorecieron procesos de estrés térmico e hídrico en numerosos cultivos de secano, mientras que la sucesiva entrada de aire frío en altura dio lugar a la formación de tormentas muy activas acompañadas de pedrisco, fuertes rachas de viento, lluvias torrenciales e inundaciones localizadas.
Según la entidad, los fenómenos más destacados se registraron en amplias zonas del valle del Ebro, Castilla-La Mancha, Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Extremadura y Andalucía.
Y fueron de "especial relevancia" las tormentas ocurridas durante la segunda quincena del mes, que provocaron daños muy significativos en caqui, frutales, frutos secos, uva de vino, hortalizas (tomate, pimiento, cebolla, lechuga y brócoli) y cultivos herbáceos (maíz), especialmente por pedrisco.
Asimismo, el calor generó daños por sequía y "asurado" (secado de cultivos por altas temperaturas) afectando al cultivo de girasol y, en menor medida, al viñedo y los cultivos hortícolas.
Otros episodios excepcionales del año
El año 2026 ha tenido varias situaciones climáticas excepcionales que han impactado en los cultivos.
Enero debutó con el mes más lluvioso del último cuarto de siglo, con una precipitación un 85 % más alta de lo normal que dañó a los cultivos más próximos a la recolección como cítricos, hortalizas, frutos rojos y plátanos, además de afectar al cereal de invierno por las inundaciones.
En la primavera, tanto en marzo como abril, hubo episodios de calor anormales así como tormentas y reducción del rendimiento de las cosechas por sequía.
Y en julio predominaron las altas presiones y temperaturas superiores a los valores normales para la época en gran parte de la península.
De ahí que la persistencia de un ambiente cálido y seco haya favorecido la intensificación del estrés hídrico en numerosos cultivos de secano, especialmente en los cereales de ciclo tardío y el girasol, registrándose daños por sequía y asurado en amplias zonas de Castilla y León, Aragón, Castilla-La Mancha, Andalucía y Cataluña, concluye el informe.





