Crecieron las categorías que permiten dedicar menos tiempo a cocinar y más tiempo a disfrutar del ocio y las vacaciones.
El consumo de platos cocinados preparados se elevó un 35,5 % en los meses de julio y agosto en comparación con el mismo periodo del año pasado, de acuerdo al análisis de la temporada estival difundido por la consultora Circana este miércoles.
En esta temporada crecen las categorías que permiten dedicar menos tiempo a cocinar y más tiempo a disfrutar del ocio y las vacaciones, como los platos cocinados refrigerados a la cabeza del incremento (+35,5 %), seguidos de sushi (+21,9 %), los platos semicocinados refrigerados (+10,1 %) y las ensaladas refrigeradas (+5,9 %).

Según la responsable de Ventas y análisis de clientes de Circana, Sandra Latorre, "el verano de 2026 es un claro ejemplo de cómo los acontecimientos sociales, deportivos y climáticos influyen directamente en los hábitos de compra".
Así, "la combinación de altas temperaturas, una intensa actividad turística y la victoria de España en el Mundial generó más ocasiones de consumo y favoreció especialmente las categorías asociadas al consumo compartido, la hidratación y la conveniencia", ha añadido.
Aumento de consumo en bebidas
Por ejemplo, en cuanto a la hidratación, las bebidas de té registraron crecimientos de la demanda del 19,4 %, las bebidas isotónicas y energéticas, del 9,9 %; el agua, del 8,2 %; y las bebidas funcionales refrigeradas, del 7,6 %.
Sobre alimentos, Circana reconoce que el verano concentra el 50,7 % de la demanda anual de sandía y el 44,4 % de la de melocotón.
También representa una parte muy significativa del consumo de categorías tan relacionadas con el verano como el gazpacho (35,5 %), los helados (34,5 %) y el salmorejo (31 %).






