Suites "privadas" en pleno vuelo. EMIRATES.

Suites "privadas" en pleno vuelo. EMIRATES.

TRANSPORTES

Lujo y glamour en el aire

Publicado por: CARMEN DE ÁGUEDA 20 de febrero de 2013

Canales de televisión en directo, asientos que aseguran la intimidad del viajero, menús de estrella Michelín y kits de aseo de diseño son algunos de los lujos que las aerolíneas ponen a disposición de sus clientes business.

Los vuelos de larga duración ofrecen cada vez más comodidades a los pasajeros que optan por pasajes de categoría business. Y para muestra, la oferta de Emirates que en sus vuelos a bordo de los Boeing 777-200LR ofrece ocho lujosas suites privadas, además de los 42 asientos-cama de su clase business.

No es la única. La mayoría de aerolíneas se esfuerzan por que sus pasajeros realicen los viajes de la forma más cómoda posible. Asientos reclinables hasta 180 º, acceso directo al pasillo desde cualquiera de las butacas y sistemas de masaje son algunas de las ofertas habituales en la primera clase de los aviones.

Buen comer

Pero, ¿qué sería de un viaje largo, por muy cómodo que resulte, sin un buen menú? La fama de malcomer en los aviones poco a poco va perdiendo peso gracias a las propuestas gourmet que ofrecen muchas aerolíneas, preocupadas por que ni la altura ni las limitaciones de cocina de las cabinas resten calidad a sus propuestas culinarias, cada vez más elaboradas y variadas.

Paco Roncero, Ramón Freixa, Dani García y Toño Pérez (cada uno de ellos, con dos Estrellas Michelin y tres Soles de la Guía Repsol) forman parte del comité culinario de Iberia que, desde 2011, se encarga del diseño de los menús de la clase business de la aerolínea.

Durante los primeros seis meses de 2013 será el chef extremeño Toño Pérez (Atrio, en Cáceres) el encargo de diseñar los menús. Buen conocedor del cerdo ibérico y de los productos de Extremadura en general, a buen seguro, el menú elaborado por Toño Pérez mostrará el contraste de sabores típico de sus platos y servirá como homenaje a la cocina ibérica.

Comer un menú diseñado por cocineros con estrella Michelin o disfrutar de un vino que maride con los platos es posible a bordo de muchas aerolíneas

Una buena comida pide a gritos un buen vino. Conscientes de esta necesidad, los responsables de Delta Air Lines han elegido a la Maestra Sumiller Andrea Robinson para seleccionar su oferta de vinos a bordo entre 1.600 caldos de más de 50 bodegas. El proceso dura semanas y, a la hora de elegir se tienen en cuenta detalles como la intensidad del vino, el aspecto de la botella o las cuestiones logísticas.

En total, en este año se ofrecerán vinos de 22 marcas: ocho tintos, ocho blancos, cuatro vinos de postre y dos espumosos para satisfacer la demanda de 1,5 millones de botellas que generan los pasajeros de la clase business de la aerolínea en todo el mundo.

La tripulación recibe formación específica para aconsejar a los pasajeros en su elección y se les enseña a reducir la humedad de la cabina y los cambios de presión durante el vuelo para minimizar su impacto en el sabor de los vinos, que se escogen con mucho cuerpo y un perfil aromático rico para que conserven sus propiedades incluso a 30.000 pies de altitud.

Higiene y ocio

Seis, ocho, nueve horas en un avión... ¡pueden hacerse eternas! Por eso es importante contar con aliados para aligerar el tiempo de vuelo. Emirates se está esforzando por ampliar su oferta de ocio a bordo y a las pantallas táctiles de 27 pulgadas de su primera clase ha añadido televisión en directo. BBC World News (en inglés y árabe), Euronews o Sport 24 (donde ver en directo partidos de la Premier League o la Fórmula 1) se pueden disfrutar en el aire.

Por si esto fuera poco, muchas compañías están mejorando sus comunicaciones por satélite y cada vez es más habitual la posibilidad de hacer una llamada mientras se cruza el Atlántico o de conectarse a internet a través de la red wifi del avión.

Y después de comer en un restaurante de lujo, descansar a pierna suelta y ver el partido de la jornada, toca refrescarse antes de pisar tierra. Para ello, LAN Airlines ha encargado a la firma italiana Salvatore Ferragamo un neceser con productos como bálsamo labial, loción facial, crema para las manos, peine y cepillo de dientes.

Cada vez es más habitual la posibilidad de hacer una llamada mientras se cruza el Atlántico o de conectarse a internet a través de la red wifi del avión

Tampoco faltan otros artículos útiles para este tipo de vuelos como un antifaz (de algodón 100 %), calcetines o una bolsa para guardar los zapatos durante el descanso. El afán de satisfacer el gusto del cliente es tal que se han diseñado dos modelos de neceser diferentes: uno en tonos oscuros y de corte sobrio para hombres y un segundo de líneas sencillas y en beige para las pasajeras.

Y todo para que en estos tiempos en los que volar es tan asequible podamos paladear el lujo de surcar los aires.

Secciones : Turismo Viajero
Corus Consulting

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