La montanera también está presente en las grandes ciudades por lo que no hace falta viajar hasta las zonas de engorde del cerdo ibérico de bellota para degustar sus manjares
La propia capital, Madrid, es un ejemplo de que sin salir incluso de la M30 es posible deleitarse con los sabores de montanera.
En un recorrido por diferentes establecimientos de la ciudad se constata la apuesta de diferentes compañías vinculadas a las zonas de producción de la comarca de los Pedroches, de Extremadura, Jabugo y Guijuelo por llevar al capitalino sus productos curados y carnes para que los deguste e incluso se los lleve a casa.
En uno de los centros financieros de la ciudad, junto a Nuevos Ministerios, abrió sus puertas hace algo más de un año el restaurante d'Tapas Covap Experiencia Ibérica, un concepto gastronómico de la Cooperativa Ganadera del Valle de Los Pedroches (Covap), donde se pueden adquirir y degustar los productos de la marca, con especial protagonismo de los ibéricos curados, las carnes de la dehesa cordobesa y los lácteos.

Desde Covap destacan que este local, ubicado en la calle Raimundo Fernández Villaverde, cuenta con una carta "que conecta al cliente con el origen de la cooperativa en un espacio fresco, moderno y funcional, con una cuidada ambientación realizada con materiales sostenibles y respetuosos con el medio ambiente".
En d’Tapas, el cliente puede degustar no solo el jamón de bellota 100% ibérico "Alta Expresión de Los Pedroches", sino que también disfrutará de los "mejores" cortes de carne de este animal, como la presa 100 % ibérica.
Un lugar en el que la "cocina de origen" se elabora con "las mejores materias primas" procedentes de la cooperativa "símbolo de calidad y excelencia" y que el cliente puede llevarse también a casa porque cuentan con una tienda de venta directa en el local anexo, según especifican desde la cooperativa.
Sabores de Extremadura
No lejos de allí se encuentra otro rincón en el que queda representado lo mejor de los productos ibéricos de bellota elaborados en Extremadura: se trata de "El Miajón de los Castúos" que cuenta con dos locales (uno muy cerca del estadio Santiago Bernabéu y otro en la calle Serrano 220).
El fundador de El Miajón, Vicente Sánchez-Cano, decidió apostar por este negocio para que la capital contase con un "escaparate" de los productos extremeños, es decir, un establecimiento de venta y degustación de los derivados del cerdo ibérico (jamones, paletas, lomo, chorizo, morcón o sobrasada).

Ahora que llega la montanera, hace un llamamiento a los habitantes y visitantes de Madrid para que se pasen por su instalaciones ya que encontrarán productos, la mayoría de ellos 100 % ibéricos de bellota, elaborados "siguiendo la tradición de la dehesa y completamente naturales".
En el distrito de Chamartín fue donde el grupo Osborne decidió abrir su restaurante Cinco Jotas para dar a conocer lo mejor de su producción de ibérico de bellota, curado en Jabugo (Huelva), según informa a Efeagro la directora de Comunicación de Cinco Jotas, María Castro.
Asegura que ir a este local es "como ir a la mismísima Jabugo a probar las carnes y los jamones que hay en las bodegas" onubenses.

Además cuentan con cortadores que cortan el producto "con una delicadeza" que "permite que la degustación en boca sea toda una experiencia".
Aunque el jamón es lo más reclamado por los comensales, también ofrecen en su carta las diferentes carnes obtenidas del cerdo (pluma, solomillo, presa y abanico) y otros productos relacionados, como croquetas de jamón.
El alma de Guijuelo
En pleno corazón del barrio de Salamanca se encuentra una de las empresas que dan fama internacional a Guijuelo, como es la compañía Joselito.
En ese emplazamiento cuenta con la tienda bistro-gastronómica Joselito's, un espacio inaugurado en 2016 con un concepto "360 grados" en torno al mundo del ibérico y productos de temporada, según informan desde la compañía.

Cuentan con dos comedores, servicio "take away", catering y una de las singularidades del local es su "cava" situada en el piso inferior: una antigua carbonera de ladrillo visto, transformada en sala privada para eventos como catas, en la que se exhiben las mejores añadas de jamones Joselito.
Son, en definitiva, establecimientos que reservan bocados de placer con sabor a montanera y sin salir de la capital.






