Casco, guantes, cazadoras, pantalones, botas, GPS… Los accesorios no son lo único que podemos alquilar si decidimos hacer una escapada en moto. El propio vehículo, incluso un guía turístico pueden estar incluidos en el paquete del viaje.
El mototurismo es una modalidad turística que no resulta barata, no nos engañemos. Al coste de la propia motocicleta, también hay que sumar el del equipamiento de seguridad, integrado principalmente por un buen casco, prendas resistentes y calzado adecuado. Si a esto añadimos la gasolina y algunos gadgets de uso cotidiano como los navegadores GPS, las gafas de sol o determinados elementos reflectantes, cada paseo sobre las dos ruedas puede salirnos por un pico.
Si no estamos dispuestos a gastarnos todo el dinero que requiere esta actividad, bien porque no contemos con suficientes recursos bien porque no nos apetezca, siempre podremos recurrir a los servicios que ofrecen algunas de las cada vez más numerosas empresas de alquiler. Además de proporcionarnos todo lo necesario a cambio de precios más o menos asequibles, también pueden proponernos rutas e, incluso, proporcionarnos los servicios de un guía con el que recorrer la ciudad, en busca de los rincones más turísticos, o con el que acceder a lugares remotos y desconocidos del entorno rural.
En moto por la ciudad
Con presencia en más de una veintena de ciudades españolas y otras tantas francesas, italianas y brasileñas, la empresa Cooltra -especializada en el alquiler de scooters- ofrece a los turistas lo que, en opinión de su director de marketing, Jordi Tomàs, vienen buscando: facilidad de movimiento, medidas básicas de seguridad y conocimiento completo de la ciudad.
En este sentido, dependiendo de la urbe en la que nos encontremos, será posible acceder a diferentes paquetes turísticos. Así, en Barcelona podremos optar, por ejemplo, por contratar el Barcelona Modernista Tour -que, como su propio nombre indica, recala en las principales construcciones modernistas- o el Barcelona Beach and Fun Tour, que pasea a los participantes por los lugares de moda y por las playas urbanas más vibrantes.

Estas rutas suelen ser contratadas por parejas que solicitan tours a medida y por personas de edades muy diversas, habitualmente de origen europeo, que viajan en grupo.
Entre todos los destinos posibles, Ibiza y Barcelona son los más solicitados, quizás por tratarse de lugares turísticos consolidados internacionalmente en los que, además, los desplazamientos en motocicleta son habituales. En el otro extremo, Valencia es probablemente la ciudad en la que menos se contratan, tal vez por motivos opuestos.
Los precios de estas prestaciones, que incluyen el alquiler de motocicletas -eléctricas o de gasolina- y quads, dependen de factores tan diversos como la temporada, la localidad o el país de destino. En cualquier caso, siempre es posible arrendarlos por una media de 25 euros al día.
En moto por la carretera
Los que prefieren perderse en carreteras secundarias, escalando montañas y descubriendo lugares recónditos, también pueden encontrar empresas que satisfagan sus demandas. Entre ellas, una de las más representativas de nuestro país es España en Moto que, como se puede deducir fácilmente, ofrece a sus clientes, entre otras opciones, diversas propuestas para recorrer nuestra geografía sobre dos ruedas.
De esta manera, los mototuristas que prefieren ir por libre, habitualmente se limitan a alquilar una motocicleta y a trazar sus propias rutas. Aquellos otros que huyen de las complicaciones, normalmente solicitan un itinerario ya establecido y dejan en manos de la empresa la reserva de hoteles y restaurantes. Por último, también hay quienes no se conforman con disfrutar de la carretera y el paisaje y contratan a un guía que les explique qué es lo que están viendo en cada una de las paradas realizadas. En este caso, las expediciones suelen organizarse en grupos de entre 15 y 20 motos, que cuentan con el apoyo de una furgoneta que porta el equipaje hasta el punto de destino y que, incluso, lleva en su interior una motocicleta de repuesto para evitar retrasos en el supuesto de que se produzca una avería.

Los mototuristas que habitualmente acuden a este tipo de empresas son extranjeros procedentes, sobre todo, de Estados Unidos, Canadá, México, Argentina, Brasil, países nórdicos y Rusia. El resto de los europeos prefiere desplazarse hasta España en sus propias motos para disfrutar del mejor país del mundo para hacer mototurismo. Esa es al menos la conclusión a la que ha llegado uno de los propietarios de España en Moto, Juan Carlos Pradera, que atribuye tal circunstancia a nuestra enorme variedad de paisajes, nuestra excelente red de carreteras y, especialmente, nuestro clima benévolo, que permite disfrutar de esta actividad prácticamente durante todo el año.
Dada la amplia gama de servicios ofrecidos, los precios establecidos para su contratación pueden variar sustancialmente. En cualquier caso, siempre es posible alquilar una motocicleta por un importe que puede oscilar entre los 85 y los 157 euros diarios. A esta cifra habría que agregar, si así lo desea el cliente, el coste del hotel, que puede fluctuar entre los 130 y los 150 euros por habitación y noche. Otros gastos estarían relacionados con el alquiler de equipamiento y gadgets.






