Las pescadoras Verónica Cazorla, afincada en Galicia, y Dania Riquelme, desde Chile, han llamado este lunes a las mujeres a embarcarse y a emprender en el mundo del mar, como fórmula de empoderamiento económico y medio de vida.
Cazorla y Riquelme han participado en la jornada "Mujeres al timón: tres décadas de progreso y desafíos en la igualdad de género", organizada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Fundación Microfinanzas BBVA (Fmbbva), en Madrid.
Las dos marineras, también emprendedoras, han contado sus testimonios y han defendido que se potencie la formación y la incorporación de los jóvenes, sobre todo de niñas, en la pesca, un sector masculinizado.
En España, en los últimos diez años entre el 85 % y el 90 % de los empleos en la pesca han sido ocupados por hombres, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación difundidos durante la jornada.

La necesidad de acceder a la financiación, las redes de apoyo entre las mujeres, la digitalización y el entorno machista tradicional han sido alguno de los obstáculos mencionados por las pescadoras.
Cazorla, originaria de Madrid, pero afincada en Vigo, y patrona de un barco con tripulación "cien por cien" femenina, se casó con un pescador, empezó embarcándose esporádicamente y ha subrayado que en el mundo del mar "si eres mujer tienes que demostrar que vales para todo el rato", mientras que un hombre nunca es juzgado.
Actualmente ha dejado las redes pero montó una clínica de quiromasaje para "cuidar" a los trabajadores del mar.
Ha abogado por potenciar que las niñas se dediquen a cualquier sector y por facilitar la formación en la pesca, donde "para acceder al mar los jóvenes tienen que estar un año haciendo formaciones que son costosas cuando ni siquiera sabes si te va a gustar o no".

A pesar de las inclemencias y del frío, ha defendido la "libertad" que da el mar y que es una opción económica, argumento que también ha expuesto Riquelme, quien ha participado en el evento por videoconferencia desde Chile.
Riquelme, pescadora artesanal procedente de Punta Lavapié, en el golfo chileno de Arauco, se dedica a la captura de cangrejos y a la venta de su carne congelada, junto con su marido y su hijo .
Hace un año un incendio destruyó su casa y su negocio y, con apoyo del Fondo Esperanza de la Fmbbva, pudo reconstruir su empresa.
Ha explicado que el fondo le proporcionó formación en gestión pesquera y en digitalización, aspecto que considera importante para expandir sus ventas y ha contado que su primer directo en redes sociales le dio "miedo" pero le supuso vender casi toda su producción.
"Todas podemos...Estoy en el mar desde los 12 años, acompañaba a mi padre; animo a las mujeres a probar en el mar (...); solamente quien lo vive puede contar la experiencia", ha añadido.
Ha reconocido que muchas mujeres en la pesca, en su país, han tomado "su propio timón", pese a que era un entorno excluyente para la féminas, quienes luego, además, "llegan a sus hogares y cuando pisan tierra mantienen sus labores" (familiares) diarias.






