El enoturista ha elevado su gasto medio entre 2025 y 2026, y alcanza los 345,87 euros diarios. Hace tres años esta cifra era de 201,8 euros, según la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin).
El estudio analiza la demanda turística en las rutas del vino entre el segundo semestre de 2025 y el primero de 2026, en comparación con el anterior que abarcaba los periodos correspondientes entre 2022 y 2023.
Según el informe, realizado a partir de 1.477 encuestas en colaboración con 19 de las 38 rutas de ese club, la tendencia del gasto económico del enoturista es ascendente año tras año.
Se calcula que el gasto medio por estancia se sitúa en 878,50 euros y que el tiempo que se pasa en destino son 2,54 días de media, frente a los 2,85 días del periodo anterior.
En concreto, el enoturista gasta de media por persona y día 115 euros en restaurantes, 69,24 euros en alojamiento, 62,4 euros en compras de vino y 32,62 euros en visitas a la bodegas, además de otras categorías como las visitas a museos (21,61 euros), regalos (16,80 euros) y otros conceptos (28,20 euros).

Los visitantes en las rutas vitivinícolas continúan siendo mayoritariamente mujeres, con un 54 % del total, mientras que la presencia de hombres ha bajado al 46 %.
La edad también es un factor clave, pues la franja mayoritaria de turistas va de 46 a 55 años, con el 34,23 % del total, seguida de las personas entre 56 y 65 años (21,81 %) y la de 36 a 45 años (21,19 %).
Del lado contrario, están los jóvenes de 18 a 25 años, cuya presencia ha disminuido al 3,93 %, y los mayores de 65 años, con un 4,03 %.
Las escapadas en pareja siguen predominando con un 48,61 % de representación, mientras los viajes en grupos de amigos han descendido hasta el 35,61 %, algo más de cuatro puntos porcentuales respecto al periodo anterior.
En tercer lugar, los viajes se componen de familias con niños, en un 9,88 % de los casos, una categoría que ha crecido "prácticamente el doble", mientras el resto se han mantenido con porcentajes similares al informe anterior: familia sin niños (7,38 %) y solos (3,99 %).
El estudio ha señalado que el 54,84 % de los visitantes ya habían visitado alguno de los destinos de las rutas del vino y que el 42,09 % conocía la marca Rutas del Vino de España.
El enoturismo es el principal motivo
La estancia media de 2,54 días indica que, en su mayoría, los viajes son de fin de semana o durante puentes festivos.
Para llegar a las rutas, los enoturistas utilizan vehículo propio o alquilado, una categoría que ha aumentado respecto al anterior análisis y que se sitúa en un 81,17 %, frente a otros medios de transporte como el autobús, con un 14 %, y el tren, con un residual 1,91 %.
Las visitas a estos enclaves del vino están motivadas en primer lugar por el enoturismo (34,94 %), seguidas de ocio y vacaciones (32,7 %).
Por otro lado, la actividad que más realizan los enoturistas es la visita a bodegas en un 61,95 % de los casos, seguida de la experiencia gastronómica (53,08 %), la degustación de vinos locales (46,24 %), y la visita a los pueblos (45,27 %).
Estos viajeros llegan a las rutas por recomendación de familiares y amigos en un 33,83 %, mientras los canales "online" representan la segunda vía de conocimiento de la marca.
Esta última vía también supone el 60 % del número de reservas realizadas, mientras que el teléfono supone el 18 %, la agencia de viajes, un 6 %; y el 16 % acude sin reserva.





