En la imagen de izquierda a derecha, la fundadora, Gemma Roselló, un cliente con baja visión, y José Jiménez. Fotografía: Sentir el Alto Tajo - Solo uso editorial -

En la imagen de izquierda a derecha, la fundadora, Gemma Roselló, un cliente con baja visión, y José Jiménez. Fotografía: Sentir el Alto Tajo - Solo uso editorial -

Turismo rural inclusivo: tocar y sentir la naturaleza al alcance de todos

Publicado por: Efeagro/Nerea Díaz 10 de septiembre de 2022

El turismo rural es sinónimo de contacto con la naturaleza y se puede experimentar desde muchas variantes pero, sin duda, una de las más inclusivas es la que pone la naturaleza al alcance de todos, también a personas con discapacidad, tal y como han logrado con "Sentir el Alto Tajo".

Todo comenzó en 2015 de la mano de los emprendedores Gemma Roselló y José Jiménez en el pueblo de Peralejos de las Truchas -zona del Alto Tajo de Guadalajara - de donde proviene el nombre de la empresa.

Esta comarca puede presumir de contar con enclaves naturales como el Parque Natural del Alto Tajo donde se puede disfrutar de un santuario románico del siglo XIII y pueblos únicos como el que alberga la entrada al parque, Peralejos de las Truchas, o tan famosos como Molina de Aragón, con un castillo del siglo X.

En 2015, la pareja de guías de montaña y naturaleza comenzó su emprendimiento de senderismo y otras actividades afines a la montaña y el rural, pero fue en 2016 cuando su proyecto se hace accesible a las personas con discapacidad.

"Tras recibir la llamada de dos personas ciegas que querían conocer la comarca, nos embarcamos en adaptar nuestros servicios para que pudieran realizar las actividades", recuerda en una entrevista a Efeagro la fundadora Gemma Roselló.

Una experiencia que, según explica, les impulsó a realizar un estudio de mercado para darse cuenta de que el turismo rural estaba adaptado "en parte", pero no existía "un acompañamiento desde el inicio de la actividad hasta el final", apostilla.

La satisfacción que sus dos nuevas clientes les habían transmitido les motivó y, por ello, decidieron especializarse en formación profesional de adaptabilidad para trabajar con personas con discapacidad.

Una clienta con discapacidad visual siendo guiada hacía la nieve por José Jiménez Fotografía: Sentir el Alto Tajo - Solo uso editorial -
Una clienta con discapacidad visual siendo guiada hacía la nieve por José Jiménez Fotografía: Sentir el Alto Tajo - Solo uso editorial -

Y desde el principio, los resultados acompañaron: ese mismo año "un total de 25 personas con discapacidad habían disfrutado de las actividades que ofrece Sentir el Alto Tajo", señala su fundadora.

En los siguientes cinco años, las personas con discapacidad lideraron las cifras de clientes que realizaban los servicios de este proyecto, una clientela que no ha dejado de crecer.

Y es que en Peralejos de las Truchas reciben gente con discapacidad de muchas provincias pero su éxito no se circunscribe al terreno nacional, pues también han conseguido cruzar el charco con clientes llegados desde Argentina.

El programa de turismo inclusivo que ofrecen arrancan cuando, si es preciso, la empresa recoge a sus clientes en la parada del autobús para llevarlos hasta el pequeño hotel, también adaptado, que funciona como "campo base" durante el desarrollo de las actividades.

Xisca Rigo -cliente, amiga y empleada- es la técnica en accesibilidad, inclusión y discapacidad del proyecto.

Conoció Sentir el Tajo como usuaria en 2018 y, tras terminar las actividades que la pareja de guías de montaña habían propuesto, sugirió algunas adaptaciones; desde entonces forma parte del equipo de testeo.

Unos clientes realizando una ruta rural. Fotografía cedida por Sentir el Alto Tajo. - Solo uso editorial -
Unos clientes realizando una ruta rural. Fotografía cedida por Sentir el Alto Tajo. - Solo uso editorial -

Se encarga de comprobar que una actividad esté adaptada y sea accesible para una persona con discapacidad visual como es su caso, pero también para alguien con discapacidad auditiva o de otro tipo.

Sentir la naturaleza es disfrutarla con otros sentidos gracias a herramientas como las láminas táctiles de dibujos sobre aves y fauna que las personas con discapacidad visual utilizan durante las actividades.

Y aprovechando que los cielos de Guadalajara obtuvieron la máxima certificación de la Reserva Starlight que califica la calidad astronómica de estos, han hecho láminas con las constelaciones y las estrellas para que puedan tocar las formas y entender a que se refieren cuando hablan, por ejemplo, de "el carro" de la osa mayor.

De esta forma, el turismo rural se convierte en inclusivo, accesible y adaptado a cualquier tipo de persona para que se siga extendiendo la belleza del entorno a la vez que se contribuye al desarrollo de la economía circular en el rural.